Hemos regresado de la playa... cuatro días se nos pasaron volando. Disfrutamos mucho, pero la que más se ha divertido fue Constanza.
Lo mejor de las vacaciones: todo fue genial pero para mi lo mejor fue que Constanza aprendió a nadar!!
Ya otras veces que habíamos ido de paseo la sentí con intenciones de hacerlo. Debo decir que todo se facilito gracias a que no tenía miedo del agua. El primer día que llegamos me propuse enseñarle a nadar pero no parecía fácil por que no aceptaba ponerse el chaleco salva vidas. Yo quería que se lo pusiera para que se sintiera libre por la alberca y para que aprendiera a desplazarse por el agua. Con trabajos y llorando se puso el chaleco, entonces el pasó siguiente fue enseñarle a patalear y a mover sus manitas para que ella pudiera desplazarse.
El segundo día que estuvimos ahí, mi hermana le enseño a sumergirse aguantando la respiración. Y también le enseño a flotar. La soltábamos de a poquito en el agua y le indicábamos que no dejara de mover piernas y brazos, de este modo descubría que no se hundía.
El tercer día la convencí que intentara desplazarse sin chaleco, de ese modo me puse a una pequeña distancia de ella y le dije que llegará a mi. Y sorpresa! llegó! y así practicamos muchas veces y fuimos aumentando pequeñas distancias. Para el cuarto día ya jugábamos juntas a echar carreritas.
Fue padrísimo ir nadando bajó el agua, voltear y ver a mi pequeña junto a mi nadando. Estoy orgullosa? sí, lo hizo excelente pese a que nunca ha tomado una clase de natación.
Me siento como cuando dio sus primeros pasitos, ahora da sus primeras nadadas.
Sin duda siempre hay cosas nuevas que aprender y descubrir, ya no es la bebita que traía por toda la alberca pegadita junto a mi disfrutando su cercanía, pero ahora disfrute mucho viéndola dar este logró.
Por supuesto que tenía que capturar este logro! ya iré resumiendo todo lo demás en entradas siguientes.
Chicas que tengan un excelente ombligo de semana! Besos!












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