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8 dic. 2018

Lo indispensable para una posada de 10

Si estás pensando organizar una posada y no sabes ni por dónde empezar, aquí te cuento que vas a necesitar para salir triunfante del festejo.


Una de las cosas que más me emociona del mes de Diciembre, son las posadas navideñas. Sin embargo me di cuenta, que si se trataba de organizar una, estaba perdida. Así que me puse a investigar y te quiero compartir todos los detalles para una posada de 10.
Primero recordemos que las posadas tienen lugar del 16 al 24 de Diciembre y su finalidad es recordar el peregrinaje de José y María en busca de un lugar seguro para que pudiera nacer su hijo Jesús.

Ahora veamos los elementos básicos presentes en la mayoría de las posadas.

Los peregrinos. Son las figuras de José y María y no deberían faltar en estas celebraciones.
Las velitas. Tienen el propósito de alumbrar el camino de los peregrinos, y son un clásico de las posadas. ¿Quién no tiene recuerdos de su infancia con la cera caliente sobre los dedos? 

Cánticos y letanía. No olvides que una vez dichas las letanías, los invitados deben dividirse en dos grupos: los peregrinos que desde afuera de una casa o lugar cerrado pedirán posada, y quienes dentro de la casa terminarán dejando pasar a los peregrinos.

Ponche. Bebida típica de esta temporada, esta elaborado con frutas como caña, tejocote y guayaba.

Aguinaldos. son las bolsitas con fruta, dulces y galletas que repartirás a tus invitados, puedes reservarlos sólo para los niños.

Colación. Estos dulces pueden ir en tus aguinaldos o en tu piñata.

La piñata. ¡La reina de la fiesta! La piñata debería ser de 7 picos que representan los siete pecados capitales. Regularmente suele estar llena de fruta como mandarinas, naranjas, cañas, limas y tejocotes, pero los niños aman que tengan un poco de dulces.

Luces de bengala. si quieres agregarle un poco de diversión para los niños, unas cuantas luces serán suficientes para que los niños se entretengan.

Un bocadillo. No en todas las posadas nos consienten con algún bocadillo, pero si tienes ganas de apapachar a tus invitados esa noche, pues no puede faltar un poco de comida. Puede ser un platillo típico como sopes, pambazos o tostadas, hasta unas pequeñas tortas, sándwich u hojaldras rellenas de mole. ¡Mmmm qué delicia!

Estoy muy emocionada con las posadas. A ustedes les gustan las posadas? Ya están organizando alguna?

27 nov. 2018

Nuestra tradicional visita al Bosque de los Árboles de Navidad

El fin de semana ante pasado tuvimos días muy navideños, comenzando por el domingo que fuimos a Amecameca a cortar nuestro árbol de Navidad.

Ya tenemos 5 años visitando el bosque de los árboles de navidad y tres años consecutivos hemos ido acompañados de mis papás.

El dinero que se paga por cada árbol que llevas a casa, se ocupa en labores de reforestación y en este bosque anualmente se plantan más de 350,000 árboles. 

Después de cortar nuestro árbol, nos fuimos a la hacienda Panoaya, el acceso para seis personas viene incluido en el precio del árbol. Y en la hacienda hay bastantes atracciones para pasar una tarde muy divertida. Algunas de ellas son:

  • Los venados acariciables a los que les puedes dar de comer. Además de venados hay vacas, cabras, llamas, emus y un montón de animales más. 

  • El laberinto inglés en el cual siempre me pierdo pues no he logrado memorizar la salida.
  • El museo de Sor Juana Inés de la Cruz. Fascinante por cierto.
  • El museo de los volcanes. No me gusta tanto, pero también es muy interesante.
  • El espectáculo de los animales asombrosos.
  • Tirolesa, un precioso lago y hasta una alberca techada.
     
  • Las actividades no tienen fin, y los niños terminan felices y agotados.

La verdad es que es un lugar que recomiendo ampliamente: la naturaleza, la hermosa vista de los volcanes nevados y el ambiente familiar hacen de aquel lugar uno de mis preferidos.
Al día siguiente, nos fuimos hasta Puebla por nuestras esferas.
Chignahuapan es un pueblito donde se fabrican miles de esferas de manera artesanal, las mismas que encuentras en otros lugares, de hecho si revisas alguna caja de tus esferas, seguro verás que vienen de allá. Podrás encontrar esferas de todo tipo y de todas formas, enloquecí con las esferas de Masha y El Oso y las de Snoopy, sin embargo mi hija Constanza quiso una decoración más seria para el árbol por lo que compraremos esferas en azul y en plata. Mis papás optaron por una decoración más colorida así que compraron esferas de colores y unas muy divertidas de m&m. Evidentemente como en Chignahuapan son fabricantes, los precios son más bajos que en otros lugares.


El pueblito es precioso y también se pasa una tarde deliciosa. Puedes ir al centro y disfrutar la vista, el kiosco o entrar a la iglesia del pueblo que es bellísima y comer una deliciosa barbacoa en algún local. 

Terminamos rendidos pero felices de haber aprovechado nuestro puente y dar por inauguradas estas fechas navideñas.
¿Ya pusieron el árbol en casa? Cuéntenme, cuéntenme.

23 dic. 2017

Feliz Navidad 2017


Ha llegado la víspera de la navidad y estoy muy feliz de que estemos aquí, de que me puedas leer y de que te pueda escribir.


Desde acá te mando un abrazo enorme con mucho amor y luz, deseándote una noche serena, de alegría y de magia. Deseo que disfrutes de la compañía que tienes junto a ti, que sonrías y que nada opaque tu noche. 

Brinda por quienes ya no están y sonríe por los que están a lado.



Deseo que está noche la felicidad embriague tu corazón y que esta navidad este colmada de bendiciones, que no falten los abrazos ni las risas en tu hogar.



Agradezcamos el techo, el pan y el cobijo que tenemos este día. Festejemos el nacimiento de nuestro niño Jesús.



Gracias por ser parte de esta hermosa familia y ¡feliz y grandiosa navidad!

20 dic. 2017

No mentir en estas fechas: ¿Moda o convicción?

Pareciera una moda que se extiende entre las madres modernas el decidir romper las tradiciones, o dicho por ellas, con las mentiras de Santa Claus y los Reyes Magos, argumentando que fomentar estas creencias es educar con mentiras y crear en los niños una falsa ilusión.

La verdad es que no recuerdo haber escuchado algo así hace 10 años, aunque seguramente ya por ahí alguien había expresado la misma opinión. He leído sus argumentos y no me parecen sólidos o convincentes, pero sinceramente, los argumentos sobran y nadie debe convencerme de nada, para eso cada quién educa como quiere y como mejor le parece.

Hasta aquí todo bien; somos humanos, cada quien con una visión distinta del mundo, aunque nos tachen de mentirosos, falsos o bobos a los que nos encontramos en la oposición de ideas. El problema viene cuando yo pregunto si ese hijo, educado en madurez y bajo la premisa de una verdad absoluta, tiene la madurez y/o la capacidad de respetar la creencia de otros, porque a final de cuentas, más que una mentira, se trata de una costumbre tan arraigada que conocí más de un hogar, dónde a pesar de la escasez de los recursos y el enorme esfuerzo económico que implicaba, los reyes no faltaban aunque sólo pudieran dejar un balón, un trompo o un balero. En esos casos era más sencillo decirle a los hijos que esas cosas no existían ¿para qué molestarse? ¿para qué preocuparse? o ¿para qué sacrificarse? No creo que sólo fuera simple amor a la mentira.

Hace unos años, cuando Constanza llegó a la primaria, había entre sus compañeros un niño cuya familia tenía una religión distinta a la católica, por ende en esa casa no se creía en lo Reyes, ni en Santa y el niño no asistía a los festejos de esta temporada. Los papás decidieron explicarle que esas cosas de los Reyes Magos no existían y que eran los padres quienes compraban los regalos de los niños y le dejaban escoger algún obsequio que sus padres le regalarían en estas fechas. Como es de pensarse, un niño no tiene la madurez de "callar" o respetar la creencia de otros niños y cuando escuchaba hablar a sus compañeros con ilusión sobre lo que pedirían a Santa o a los santos Reyes, el niño decidía decirle a sus compañeros que esas cosas eran mentiras, que los padres eran los encargados de comprar los juguetes, y claro, más de un niño se echaba a llorar. Por suerte Constanza creía que su compañero estaba loco y que le gustaba ser maldoso con sus compañeros. No digo que todos los niños lo hagan con maldad, y hasta cierto punto suena lógico que un niño al que le estas "enseñando a no mentir" no quiera formar parte de un colectivo de mentiras y quiera abrirle los ojos al resto de sus compañeros. Pero nuevamente yo preguntaría, estás educando bajo el valor de la verdad y ¿qué hay con la empatía?

Me cuesta trabajo creer que esos padres, que dicen que no les gusta mentirle a sus hijos, se dirigan siempre con la verdad y que jamás hayan dicho una mentira. Pero está bien, lo repito, cada quien es libre de tener sus propias creencias y actuar como les venga en gana, sin embargo, quienes estamos al otro lado, les suplicamos que enseñen a sus hijos a no romper con la ilusión de otros, les suplicamos que cuando decidan charlar con sus hijos, les expliquen que vivimos en un mundo donde la gran mayoría de padres nos gusta mentir en estas fechas, y que no se trata de que ellos formen parte de la mentira, simplemente que no comenten nada cuando escuchen al resto de sus compañeros ilusionados con las mentiras que se les dicen en casa. 

Es una atenta petición de muchos padres que atesoramos esas mentiras como uno de los recuerdos más valiosos de nuestra infancia, que con gran ilusión y ansia esperábamos el 6 de enero, y que acordábamos con nuestros amigos, primos y hermanos que no dormiríamos para poder ver a los Reyes, que en medio de nuestros sueños creíamos que habíamos visto una capa mágica, un sombrero o una simple sombra, que intentamos descubrirlos tantas veces para poderles sonreír, que creíamos escuchar un elefante o un camello y que en medio de la madrugada despertábamos para ir corriendo al árbol y ver bajo la luz parpadeante los juguetes que unos seres extraordinarios nos habían dejado, te lo pedimos esos padres a los que no nos pareció traumatico enterarnos de la verdad, simplemente lo vemos como el momento en el que teníamos que madurar, de corazón te lo pedimos todos esos padres que amamos estás fechas por la magia que se respira en el aire. ¡Ya sé, soy una cursi de lo peor!

Voy a finalizar recordando que todos somos diferentes, que la diversidad nutre nuestra riqueza cultural, que tan válida es tu forma de ver el mundo como lo es la mía, y que debemos aprender a respetar la ideología del otro. Los abrazo fuerte.

25 nov. 2017

Ya listos para la navidad

Aunque todavía estamos en noviembre, ya se siente el ambiente navideño por todas partes. Las plazas ya han encendido su árbol y ya no hemos querido esperar para ir por el nuestro.


Desde hace algunos años que fuimos a cortar nuestro árbol al bosque de los árboles de navidad y desde entonces se ha vuelto una bonita tradición familiar.


Siempre llegamos al bosque de los árboles que es un lugar enorme que cuenta con cientos y cientos de pinos. Se respira el aire limpio y se puede disfrutar de una panorama verde totalmente encantador. Mucha gente opina que no es bueno cortar un árbol por lo mucho que tarda en crecer, lo cierto es que en este lugar todo el año se hacen trabajos de reforestación y los árboles vuelven a crecer sobre el tronco sembrado. Sí no estuvieran preparados para esto, su negocio terminaría cuando ya no hubiera más árboles que cortar pero se trabaja duro para que el bosque se conserve siempre verde, además te regalan un árbol pequeño para que lo siembres donde consideres que haga falta plantar un árbol. Una vez que has comprado tu árbol te regalan la entrada a la Hacienda Panoaya, otro magnífico lugar en donde puedes realizar un montón de actividades:


Recorrer el fantástico laberinto inglés 
Subirte a la tirolesa
Dar un paseo por el lago
Nadar en la alberca techada
Darle de comer a los venados y demás animales que hay en el lugar
Recorrer la Hacienda Panoaya (lugar dónde creció Sor Juana Inés de la Cruz)
Visitar el museo del volcán

Entre otras tantas actividades con las que cuenta el lugar. 

Hace un año fuimos con Isabel así que esta vez ha sido su segunda visita y de Constanza la tercera o cuarta. Hemos llevado a mi abuelita y hemos pasado una tarde estupenda aunque el lugar estuviera con mucha gente.









Yo he aprovechado para dejar a Isabel andar por el pasto y he aprovechado para tomarle muchas fotos. ¿A ustedes les gustan los árboles naturales? ¿Han visitado Panoaya? Sí no lo han hecho, les recomiendo esta experiencia ampliamente.