7 may. 2018

Mi más grande orgullo

Hija: no hay palabras para expresarte el inmenso orgullo que siento por ti y la dicha que me das todos los días. Eres una niña enorme, eres una campeona de la vida. Me da tanta felicidad verte cumplir tus metas, siéntete grande y capaz porque lo eres. Deseo que siempre sigas poniéndote metas en tu vida y tengas claro que todo lo puedes lograr, deseo que esa chispa que te caracteriza y esa perseverancia nunca falten en tus días. Lo has demostrado tantas veces, que hoy para mi eres inspiración y un ejemplo a seguir. Te amamos mi niña.

Desde que Constanza llegó a mi vida, desde ese preciso momento en que la vi llorar con tanta fuerza y le pude dar un beso en su tibia frente, me llenó de un orgullo inmenso, tan grande que quería que todo el mundo llegara al hospital, sólo para conocer a esa hermosa niña que acababa de nacer.

Tenía tantos miedos y tantas dudas acerca de cómo criarla, era muy joven y sólo deseaba ser una buena madre para ella. Los años han transcurrido rápidamente y he tenido el privilegio de verla crecer. Año con año han sido de grandes aprendizajes y logros. Desde sus primeros pasos, sus palabras, sus clases de ballet y después de gimnasia, siempre me ha hecho sentir orgullosa.

Recuerdo cuando paso a kinder 3. Era para mi un bebé y fue elegida para salir en la escolta. Me sentía toda una mamá pavo real. Recuerdo que la cambie de escuela y una de mis preocupaciones era saber que perdería su lugar de la escolta, pero era un cambio necesario así que nos fuimos a un nuevo kinder. Se acercaba el momento de finalizar el curso, y entonces me llegó un citatorio. ¿Qué pasa con mi Constanza? me cuestioné y llegué preocupada a la cita. Había otros cuantos papás citados. La maestra nos preguntó por qué pensábamos que la cita era necesariamente porque pasaba algo malo con los niños, o peor aún, por qué creíamos que se habían portado mal. La cita era para felicitarnos porque nuestros niños destacaban por su desempeño escolar y por ese motivo habían sido elegidos para formar la escolta que entregaría la bandera a la nueva generación. Otra vez me sentía llena de orgullo, el cambio había valido la pena y Constanza nuevamente se había ganado un lugar en la escolta.

Después llegamos a la primaria. La adaptación fue dura para ambas, pero pese a todo, Constaza siempre trajo notas satisfactorias. Cuando paso a tercer grado, me dijo con gran convicción: mamá este año voy a obtener un diploma. Con esa firme convicción, lo logró, y a fin de año me lleve una grata sorpresa. La verdad es que ni siquiera fuimos a la ceremonia pues había olvidado que mi hija tenía un propósito.

Con la misma convicción que dijo que sacaría un diploma, me dijo que quería ser niña de la escolta. Y este viernes en junta, totalmente sorprendida, he recibido la noticia de que Coni formará parte de la escolta. Sabía que la competencia era dura pues en su salón hay muchos alumnos brillantes, y más de uno anhelaba ser de los cuatro elegidos, sin embargo, mi hija me volvió a dar la lección de que cuando algo se desea con fuerza y se trabaja con esfuerzo, los sueños se cumplen.

No les puedo explicar todo el jubilo que aún traigo, pero ya se podrán imaginar que alegre me siento y que orgullosa me siento de mi niña. Por lo pronto ya iremos a celebrar su logro.

Saludos

27 abr. 2018

Nueva sección en el blog

He decidido crear una nueva sección en el blog, pues sé que como Mamás, a diario nos surgen muchas dudas y que mejor que estas puedan ser resueltas por un pediatra.


En este espacio voy a compartirte dudas que en algún momento tuve y que el pediatra me ayudó a resolver. Sí tienes algunas dudas que quieras enviarnos para consultarlas con el doctor, no dudes en escribirnos, pero recuerden que si sus niños están enfermos, es necesario acudir con el doctor para que él pueda realizar una exploración y dar un diagnóstico certero. El primer año de Isabel y muchos años de Constanza, fuimos guiados por el pediatra Emilio Escobar Picasso. Hoy en día la pediatra que nos acompaña es la doctora Ana Teresa Chávez Ramírez. Ambos pediatras son excelentes y los recomiendo ampliamente.

Este espacio pretende ser una guía y una referencia para las mamás, pero no significa que los consejos aquí emitidos sea la verdad absoluta y mucho menos sustituyen las visitas periódicas que debes realizar con tu bebé al médico.



Cada viernes encuentra algo nuevo en “Me lo dijo el pediatra” y resuelve todas tus dudas acerca de tu bebé.


¿Qué te parece? ¿Estás emocionada? ¿Te gusta esta sección?

25 abr. 2018

A un año y medio de Isabel ¿Qué cambiaría?

Ha pasado un año y medio desde la llegada de Isabel y es cierto que su llegada no fue color de rosa, nada de un parto bello e idealizado. Hay algunos bebés a los que les toca llegar bajo otras circunstancias algo difíciles.

Cuando pensamos en el momento de su llegada, no sabemos si debemos reprochar o agradecer, después de todo, lo que cuenta es que Isabel está aquí sin importar cómo fue que llegó.

Cuando Isabel nació, no hablaban de un parto o un nacimiento, los médicos empleaban la frase "interrupción del embarazo". Ese término se oía triste ante nuestros oídos y a diferencia del jubilo que se vive cuándo una familia se entera que un bebé esta próximo a nacer, en nuestra familia todo fue desconcierto, desazón y lágrimas.

Desde el momento en que me internaron y dijeron que tendrían que interrumpir mi embarazo, no dejaban de recalcar las pocas posibilidades que tenía de sobrevivir mi bebé, y hasta llegaron a decirme que dejará de llorar al fin y al cabo me podía volver a embarazar.

No, Isabel no tenía ropa aguardándole en casa, ni siquiera una cuna y ni le habíamos organizado un baby shower, todavía faltaba tiempo para eso.

Recuerdo esa césarea como la más triste de mi vida, y aveces prefiero bloquear todos esos recuerdos tan dolorosos y dejarlos en el pasado de dónde no deben salir. Siempre recordamos la impresión que tuvimos al ver a Isabel por primera vez, no era un bebé convencional gordito, era una bebé sumamente pequeña, delgada y frágil. De verdad que la Isabel de hoy es totalmente otra que la Isabel de un año atrás, pero a un año y medio de su nacimiento, creemos que todo valió la pena pues ella esta hermosa, sana y feliz. Sin embargo creemos que nos hubiera gustado que algunas cosas fueran diferentes.

Nos hubiera gustado mucho que las palabras de los doctores fueran más alentadoras y su actitud menos pesimista, por ejemplo: podrían habernos dicho que Isabel no era la única bebé prematura en ese hospital, que a diario nacen muchos niños de manera prematura y que las posibilidades de sobrevivir son cada vez mayores.

Me hubiera gustado que me dijeran que no me preocupara, que el hospital contaba con el equipo suficiente y el personal adecuado para hacer frente a la emergencia y que harían lo posible por que mi bebé sobreviviera.

Me hubiera encantado que me dieran las cifras de todos los bebés que a diario egresan del hospital porque han superado las adversidades, en lugar de decirme que en cualquier momento la vida de mi bebé podía acabar.

Me hubiera gustado que los médicos fueran siempre honestos, que desde un principio hubieran dejado claro que no habría forma de que yo regresara a casa para continuar con mi embarazo y que la interrupción del embarazo era la única solución.

Me hubiera gustado que me dejarán hablar con mis familiares, y no que me tuvieran recluida sin contacto alguno con ellos, en verdad era tremendamente angustiante no saber si ellos sabían qué pasaba conmigo.

Me hubiera gustado personal más empático, y no debería ser sólo un sueño. El hecho de que un embarazo se convierta en una situación delicada y grave, no quiere decir que debe dejar de ser un parto humanizado. 

Hoy prefiero no recordar todos esos momentos y esas lágrimas amargas, esa incertidumbre y ese desazón, hoy prefiero enfocarme en esos primeros pasos de Isabel, en esa gran sonrisa y en esas primeras palabras que llenan el alma. Hoy la tempestad ha quedado atrás para dar paso a un hermoso momento de mi vida. Hoy sólo tengo el corazón lleno de agradecimiento por la hermosa vida de mis hijas y por su salud.


¿Te suena conocida esta historia? No olvides platicarnos tus vivencias.

23 abr. 2018

Extracción manual de leche materna


La lactancia materna no es para nada color de rosa, y sobra decir que a mí se me complicó bastante.

Tal vez te parezca extraño, o pienses que la extracción manual es algo imposible o complicado, pero debo decirte que es altamente funcional, práctico y a mi me funcionó mucho mejor que el tiraleches.


Nunca fui hábil para usar el tira leches, recolectaba muy poca leche y me cansaba rápidamente. Cuando en el hospital me dijeron que los tira leches estaban prohibidos y que debía extraer la leche de forma manual me pareció un chiste. ¿Quieren que me ordeñe? Fue lo que pensé y sin la asesoría indicada, no tenía idea de cómo hacerlo. Iba directo al fracaso.

Pero una vez que me dieron de alta y me mandaron a banco de leche, comprendí lo práctico que resultaba la extracción manual y me daba un mejor resultado, lograba recolectar un poco más de leche que con el extractor.

Con la asesoría indicada, la extracción manual de leche puede resultar muy cómoda.

No todas las mamás tenemos la posibilidad de ponernos al bebé al pecho en cuanto nace. Sé que como yo, habrá muchas mamás que el primer contacto que tuvieron con sus hijos, fue a través de una incubadora llena de cables y otros aparatos que apenas si lográbamos entender su funcionamiento, y que no podíamos amamantar porque simplemente los bebés estaban en ayuno. Creo que haber tenido esta información antes, me hubiera permitido estar más tranquila en momentos de crisis. 

Lo primero que debes tener en cuenta es qué hay que ser muy higiénico cuando vayas a recolectar tu leche. Debes lavar muy bien tus manos y esterilizar el bote donde vayas a recolectar tu leche. Puedes utilizar pequeños frascos de vidrio. O incluso tus biberones.

Procura estar en un lugar libre de polvo o pelo de animal que pueda andar por el aire y contaminar la leche.

Te aconsejo tomar agua antes de la extracción, un vaso o dos, cinco minutos antes son muy buenos.

Debes dar un masaje en los cenos para estimular la producción de leche.

Te voy a compartir un vídeo. el cuál me pareció milagroso y te será de gran ayuda:



Me parece una maravilla la extracción manual de leche y en realidad es muy fácil. Es una gran opción para las mujeres que no desean perder su leche y no pueden ponerse al bebé al ceno.

¿Qué te pareció este post? ¿Ya habías extraído leche de forma manual? ¡Cuéntame tu experiencia!

18 abr. 2018

¿Es posible tanta felicidad?


La mayoría de las noches, después de un largo día de trabajo y antes de dormir, llevamos a mis hijas a la cama y los cuatro nos damos un fuerte abrazo.

En esos momentos me invade un fuerte sentimiento de felicidad y constantemente me pregunto ¿cómo puede caber tanta felicidad en un pequeño cuarto? En esos instantes mi corazón se siente rebozado de amor y me siento muy agradecida, doy gracias a la vida por esos dos luceros que me obsequió y agradezco por todos nuestros días soleados, por nuestra salud y por esos bellos momentos.

Pero ahí es cuando veo que la felicidad no es más que una cuestión de actitud. No, no tenemos la visa perfecta: tenemos problemas, a veces también nos preocupa el trabajo o tenemos diferencias como pareja o con la familia. Sin embargo eso no me impide que sienta mucha alegría por el siempre hecho de vivir y de tener a mis hijas.

Un día mi madre me preguntó si nunca me deprimo. No lo hago. No es que nunca sienta tristeza, somos humanos y las emociones son parte de nosotros, no se trata de ser un robot sonriente toda la vida, a veces también lloro, me canso o me desánimo si algo no sale como lo tenía planeado. Sin embargo, desde que soy madre, no le doy más peso a las emociones negativas que a las positivas. Aveces puedo llorar pero luego miro a mis hijas y me brota una sonrisa. La felicidad de cada individuo no depende de otros ni está en las cosas materiales. La felicidad vive dentro de nosotros y la gran mayoría vive buscándola por todas partes, sin darse cuenta que se encuentra en las cosas más simples de la vida.