7 nov. 2018

Adiós a El mundo de Constanza


Desde hace mucho tiempo traigo en la cabeza esta loca idea. Desde que nació Isabel me surgieron dudas de si debía crear otro blog exclusivo para Isabel, o cambiar el nombre de este y compartir aquí las vivencias con ambas, definitivamente no me daría a basto con dos blogs, pero me daba temor perder lectores en el camino. Después creí que era conveniente no sólo cambiar el nombre, también cambiar la dirección del blog, y más temor me causaba. Sin embargo, creo que ya es tiempo de dar un giro en el blog, movernos de nuestra zona de confort y dar el siguiente paso, sin temor de lo que pase. 

Cuando cree mis redes sociales para el blog, no las cree con el mismo nombre, quienes me siguen en redes sociales sabrán que soy Criando con amor mx, y en definitiva ese nombre cautivo mucho más, pero por otro lado quienes me buscaban en el blog, quienes me mandaban correos e invitaciones, se dirigían al mundo de Constanza, así que esto ha sido un problema, de cierta manera o identifican un nombre o el otro pero no ambos como uno sólo, por eso desde hace tiempo le he estado dando vueltas al asunto creyendo que ahora debemos ser Criando con amor, en redes sociales y en blog.

Así que muy pronto, estaremos haciendo cambios al blog, queremos crecer de su mano y que nos sigan leyendo de muchos lados, queremos seguir compartiendo experiencias de maternidad, de bebés y adolescentes y queremos seguir encontrando a mamás que se identifiquen y quieran compartir con nosotros sus historias de amor. Pero en definitiva, nos importa mucho su opinión...

¿Ustedes qué dicen? ¿Seguimos como El mundo de Constanza o Criando con amor?

5 nov. 2018

Los maravillosos 2

Parece que fue ayer cuando yo estaba aún internada en el hospital, con toda la incertidumbre que trajo el nacimiento de Isabel, parece que apenas fue hace unos días cuando la contemplaba tan pequeña y aparentemente frágil a través de una incubadora, toda llena de cables, toda pequeñita y delgada, con un antifaz cubriéndole los ojitos extraviados, y yo con tanto miedo, unas veces acariciándola, otras veces guardándome las ganas para no lastimar su delicada piel o para no dejar mis bacterias cerca de ella. Unas veces llorando, otras veces sonriendo, con tantas ganas de llevarla a casa conmigo y a la vez con tantos miedos y dudas.

Pero que rápido creció, que rápido recuperó su talla y peso, y yo que no tenía prisas, yo podía contemplarla con toda la paciencia que aprendes a tener una vez que has sido madre de un bebé prematuro, no importaba si aún no se sentaba, si aún no se rodaba, si aún no caminaba, lo tendrá que hacer pensaba. Y no importaba si tenía tres meses y la gente se detenía a mirarla y exclamaban ¡que bonito recién nacido! Más tiempo para disfrutarla pensaba yo. 

Y ahora corre, brinca y canta. ¿Quién le ha enseñado a contar? ¿Tú le has enseñado las letras? Nada, yo no le he enseñado nada, y de eso son testigo mis padres y mis hermanas. Nada que no aprenda con el juego, con los vídeos, nada que no aprenda por su propia cuenta, otras cosas se las enseña su hermana mayor y otras tantas su tía madrina. Nos tomo por sorpresa el día que la escuchamos contar del 6 al 10 mientras jugaba con las fichas del domino, aún no cumplía los dos y ya había aprendido a contar del uno al diez, mi esposo y mi hermana rieron asombrados, no nos dimos cuenta en qué momento sucedió pero ya había memorizado muy bien la secuencia. Y de pronto, cuando tomábamos un libro y le preguntábamos qué número había plasmado, también los identificaba. Después la escuchamos decir el: A E I O U. Sí, para unos cosas fue a paso lento, pero para otras ha sido muy rápida y tiene una memoria que realmente me sorprende. 

Han llegado también los berrinches, que se acentúan con el tiempo. Desde muy pequeña, cuando algo no le parecía, se tumbaba en el suelo. He de confesarlo, nos causaba mucha risa su forma de hacer berrinche. Pero ahora que crece, no sólo se conforma con tirarse al suelo. ha de gritar, y es aquí dónde tenemos que trabajar para aprender a controlar estos episodios y que no se vuelvan una forma de "manipulación" constante.

Pero para serles franca, cuando Constanza fue pequeña, jamás escuché el termino "los terribles 2". Y ha decir verdad, no me parecieron terribles, creo que es más bien cuestión de enfoque y ahora que hemos llegado a este punto con Isabel, no quisiera etiquetar así esta maravillosa etapa, esta que siento como la última etapa que hay entre un tierno bebé y el niño grande cada vez más autónomo. Creo que en lugar de enfocarme en los berrinches y en lo negativo que esta nueva etapa pueda tener, quiero concentrarme en disfrutar lo poco que me queda de mi bebé, en esos pasitos chistosos, esas frases  que a veces no se entienden, esas tomas de biberón cada vez más esporádicas, esos bracitos que me buscan junto a uno voz llamándome mamá, esa ropa que cada vez parece menos de bebé. Sí, hemos llegado a los maravillosos 2, bien conscientes de lo rápido que se va la vida, viendo a Constanza ya como toda una señorita, y tratando de disfrutar a ambas.

Y seguido me preguntan que cuando pienso quitarle el pañal, o que si pienso mandar a Isabel a la escuelita. A veces ni respondo, porque yo misma se que no hay prisa de nada, que quiero tenerla todas las mañanas conmigo dando guerra, porque ya llegará el momento en el que forzosamente deba irse a la escuela, y tampoco tengo prisa porque deje el pañal, llegará el momento en el que le incomode traerlo y este preparada para avisar, como lo hizo su hermana, sin presiones y a su ritmo.

¡Bienvenidos maravillosos 2! No se vayan tan a prisa, deténganse un poco, déjenme abrazarlos, disfrutarlos y contemplarlos. Y gracias Universo, por el precioso regalo que son mis hijas, gracias por permitirme acompañar y guiar su camino, concédeme muchos años más para seguir el camino junto a mi familia.

10 ago. 2018

Ahorros para el Back to School

Creo que muchos a estas alturas ya estarán más que equipados para este regreso a clases, quedan escasos nueve días para volver a la rutina escolar. Sin embargo, otros estarán apenas preparándose. 

Como ya saben, a mi me gusta ahorrar lo más que se pueda en estas fechas así que siempre busco opciones de calidad y precios accesibles, si quieres algunos consejos puedes leerte este post.

Este año no fue la excepción, pero el ahorro fue mucho mejor que otros años pues hemos encontrado un Outlet de mochilas Totto y en serio los precios fueron increíbles.

Uno de estos días, salimos a pasear a Premium Outlets Punta Norte. La plaza me parece un lugar bastante agradable para pasar una tarde en familia, puedes dar un paseo con los niños en el pequeño tren, ir al área de juegos o disfrutar un helado al aire libre. Lo que nunca habíamos notado era la tienda Totto, y nos cayó como anillo al dedo descubrirla en este temporada. Si ya conocen la marca, sabrán que sus productos son de gran calidad y tiene diseños muy lindos. Cuando cursaba mi último cuatrimestre de la universidad, mi márido me obsequió una mochila de la marca, y me gustaba tanto que hasta de pañalera la utilizaba. En la tienda cuentan con mochilas, loncheras, lápiceras, maletas de viaje, entre otros muchos productos. Mi parte favorita fue la sección de productos con descuento: hay una gran variedad de productos y terminamos comprando mochila, lápicera y lonchera para este nuevo ciclo escolar, todo por menos de $500 pesos. 

Cada año remplazamos la mochila pues queda muy desgastada y hasta rota, pero la realidad es que gastábamos mucho más con todo y que nos íbamos al centro a comprar las cosas. Este año no hubo necesidad de desplazarnos tan lejos, y quedamos sorprendidos con los precios. Por sí fuera poco, la tienda te da una garantía de un año en sus productos, así que me he quedado muy tranquila con lo que compramos. Si aún no has comprado las mochilas de los niños, tienes una gran opción para adquirirlas, encontrarás desde mochilas infantiles para los más pequeños, hasta diseños más serios para los adolescentes. 


9 ago. 2018

Estrés en mi nuevo hogar

Lo admito, me encanta estar en mi nuevo hogar, cada rincón de la casa, por pequeño que sea, me encanta. Amo pasar el día entero en mi nueva casa, y aunque no haya todavía internet ni televisón de paga, no me resulta aburrido, al contrario, me veo absorta en las tareas diarias de un hogar y de la maternidad, que no tengo tiempo del aburrimiento. Sin embargo, últimamente me empiezo a sentir estresada, pues constantemente necesito venir a casa de mis padres, al menos cada semana, pues aquí en la ciudad tenemos muchos asuntos pendientes: para empezar, mi principal fuente de trabajo se encuentra en la ciudad, se moverme bien en ella, conozco el transporte público y me siento en confianza al salir a la calle. En la casa, en realidad me cuesta trabajo desplazarme con las niñas, cuando Edgar no está. Desconozco las rutas, y para ser honesta, el estado de México siempre ha tenido la fama de ser más inseguro que la ciudad, por lo que prefiero no salir sola con las niñas. 

Por otro lado nos salimos tan repentinamente de casa de mis papás, que muchas cosas se han quedado sin ordenar y muchos juguetes, ropa y muebles se han quedado allá. Pero cada vez que pasamos a casa de mis padres, yo salgo a realizar mis actividades de trabajo, Edgar también hace las suyas y cuando regresa inmediatamente me pide que nos vayamos a casa, así que no he tenido tiempo de ordenar un poco el caos que queda y eso me comienza a causar estrés, me empieza a dar la sensación de que a mi marido no le gusta o no quiere estar en casa de mis padres y eso me causa mucho más estrés, además de que cuando vamos de visita con ellos, me siento apresurada y por alguna razón siempre termino olvidando algo importante en casa: la cartera, el cargador, la cámara, etc. 

Hemos acordado que necesitamos el ingreso de ambos para salir a flote con los gastos de la casa y de las niñas, por lo que yo me dedico a los bienes raíces (estoy a sus órdenes si desean vender o rentar una propiedad) pero me desconcierta esa actitud negativa cuando se trata de venir a la ciudad, y ya lo he expresado: estoy feliz jugando a la ama de casa, sólo decídete si quieres ama de casa o inmobiliaria. Por que es un hecho que por aquellos rumbos no me pienso dedicar a los inmuebles, prefiero mil veces la ciudad.

En fin, así estoy con las emociones ahora. ¿Se sienten identificadas? ¡Las quiero escuchar!

19 jun. 2018

Los niños y el internet ¿Qué tanto es tantito?

Hoy por la mañana, venía escuchando en la radio que recientemente la OMS ha reconocido la adicción a los vídeojuegos como un trastorno mental. Evidentemente la crítica recae sobre los padres, a final del día somos los responsables de los menores y quiénes hemos permitido que un simple videojuego llegué a convertirse en una adicción.

No me quería quedar con las ganas de externar mi opinión y recalcar que estamos a punto de llegar a los mismos extremos con el uso de internet y de celulares y tabletas. Ya desde que los niños son bebés les damos acceso al celular, y es más fácil ponerles un vídeo para que no lloren que ponernos a jugar con ellos, es más sencillo sentarlos con la tableta en mano y dejarlos ahí mientras hacemos nuestras cosas, porque los dispositivos móviles de la mano de internet se han convertido en excelentes sustitutos de niñeras. Hoy en día, los niños aprenden más rápido a manipular un celular que a leer. Pero ¿qué tanto es tantito? Entiendo que en un mundo tan ajetreado, en donde necesitamos todo "express", echemos mano de un celular o de la tableta, sí, necesitamos un respiro y yo misma lo he hecho, le he prestado a Isabel el celular, le he puesto la Gallina Pintadita en la televisión mientras me maquillo, la he dejado en el tableta mientras tiendo la cama. Pero ¿no creen que estamos abusando?

Ya desde edades tempranas los niños tienen acceso ilimitado a un celular. No es extraño que desde el preescolar los niños ya tengan un dispositivo móvil, porque ¿cómo negarles un deseo a nuestros querubines? ¿cómo negarnos a esta realidad virtual? ¿cómo privarlos de este mundo tecnológico en el que vivimos? Ok, estoy de acuerdo. Los especialistas han dicho que no es bueno dejar a los niños expuestos al gran monstruo que representa Internet, nos han recalcado que internet es un gran depredador lleno de contenido inapropiado para los niños y cuyo control por más que queramos tenerlo, se nos escapa de las manos. Y nos ha valido, creemos que no pasa nada, y nos empeñamos en encontrar más pros al uso del celular que en ver todos los contras, aunque esos "pros" sean en su mayoría mera fantasía. No me voy a dar golpes de pecho, nosotros terminamos cediendo a la petición de nuestra hija de tener un celular. Claro, tuvo que quedarse con la frustración unos tres o cuatro años, porque desde que ingreso a la primaria ya quería tener un celular, porque ya la mayoría de sus compañeros tenían uno. Y aún así sigo pensando, que ni en quinto, ni en sexto es una edad apropiada para tener un celular.

Pero lo que más repruebo de esta situación, es el hecho de que ya que otorgamos un celular, no nos demos a la tarea de revisarlo constantemente.¿Qué nos está pasando? ¿es conchudez? ¿nos da flojera? o ¿queremos respetarles la privacidad a nuestros tesoros? ¿neta creemos que no necesitamos revisarles el celular a un niño?

A menudo tomo el celular de Constanza. Tiene 10 años y creo que es mi deber saber qué páginas visita, qué vídeos ve, cuáles son sus inquietudes, que googlea, quiénes forman parte de sus redes sociales, qué postea y hasta qué platica con sus compañeros. ¿Por qué? Porque es una menor, y yo estoy a su cargo, porque los menores no deberían tener redes sociales, pero las tienen, es un hecho y debería ser nuestro deber vigilar y manejar dichas redes sociales, estar atentos de que no acepten desconocidos, que no platiquen con mayores o no expongan nada comprometedor de sus vidas. Y aún así, con todo ese supuesto control, no están exentos de que en cualquier momento les compartan contenido inadecuado, o un extraño este pendiente de sus vidas. Pero revisando el celular de Constanza, me doy cuenta de que la gran mayoría de papás no están al pendiente de los celulares de sus hijos, no se enteran de lo que los niños andan comentando o compartiendo en la red, y si se enteran, pues me parecen muy holgados. Revisando youtube, en los canales infantiles, los niños escriben cada comentario lleno de groserías, rencor y faltas de ortografía. Y los papás ni enterados. Niños de primaria escribiendo groserías, mandando mensajes de whatsapp y messenger a deshoras de la noche. Nada me molesta más que las alertas después de las 10 de la noche que le llegan a Constanza porque alguien le mando un mensaje, ella sabe que después de esa hora esta prohibido ver mensajes  y andar contestando, pues a esa hora, los menores deberían estar dormidos. Pero lo que más me irrita, es pensar que los papás de esos niños ni se enteran, y si lo hacen que no digan nada, que no haya límites para acceder a internet o usar el celular. Los niños ya están grandes para tener celular, pero no son capaces de despertarse solos para asistir al colegio. Por favor papás, seamos congruentes.

Esto es una atenta invitación a que seamos más cuidadosos de nuestros hijos, para que estemos más al pendiente de ellos, para que no los dejemos a la deriva del internet, para que vigilemos qué uso le dan nuestros niños al celular y sobre todo para que los dejemos ser niños. Que juegan más, que sueñen más, que imaginen más y estén menos pegados a internet. No les robemos su valiosa infancia papás, ya de por si es muy corta...

Papás cuiden a sus niños, y amenlos mucho.