24 jun. 2017

Matemáticas fáciles y divertidas: con Smartick es posible

Las "mates" no serán más una pesadilla después de esto.

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Si le preguntamos a los niños ¿qué materia se les dificulta más? la mayoría contesta que las matemáticas. Los niños perciben las matemáticas como algo difícil y aburrido, y es necesario cambiar esta percepción que tienen puesto que las matemáticas son de gran importancia en cualquier ámbito y se ocupan a diario en cualquier situación.

Por suerte para padres y niños ha llegado Smartick, un revolucionario método online que le permite al niño mejorar y perfeccionar sus habilidades matemáticas al mismo tiempo que le ayuda a cambiar la percepción de estas pues con Smartick las matemáticas se vuelven divertidas. 

¡Lo hemos probado con mi hija y los resultados han sido muy gratificantes!


En está era digital les resulta a los niños bastante atractivo aprender mediante una plataforma online a través de la tableta o el ordenador.

Iniciar su sesión diaria no ha sido tedioso, por el contrario, está muy motivada pues la plataforma es muy atractiva para los niños. En ella diseñan su avatar personalizado, pueden invitar a otros amigos a participar y reciben puntos cada que terminan su sesión lo cuál los mantiene animados pues con los puntos que obtienen pueden canjearlos en la tienda virtual por muchos accesorios para su avatar. Los niños razonan, aprenden y estudian mediante el juego. 


Al término de cada sesión, a ti papá te envían un reporte mediante el correo electrónico en el cual te detallan los resultados de la sesión del niño así como la hora de conexión. El portal cuenta con un área para tutores y al inicio de la primera sesión realizan un prueba para saber en qué nivel está tu hijo así como para determinar en qué áreas son las qué hay que trabajar, pues es un programa totalmente personalizado. 

Otra cosa que me agrada mucho es que detrás de este método hay un equipo de pedagogos, psicólogos, ingenieros y profesores trabajando y dándole una mejora continúa y brindando apoyo total a padres e hijos. 

Recomiendo ampliamente Smartick pues como ya lo he dicho antes, las matemáticas son de gran importancia en la vida diaria, y no hay mejor forma de ayudarles que con Smartick, que es el mejor método que podrás encontrar: 

  • Está diseñado para niños de 4 a 14 años
  • No tendrás que salir de casa pues es un método online 
  • El método resulta atractivo y divertido para los niños
  • Cuenta con un respaldo profesional 
  • Los niños avanzan más rápido incluso que en la escuela 
  • Pueden seguir aprendiendo incluso fuera de casa porque tiene una aplicación para la tableta o el móvil
  • Los niños aman Smartick 


No sólo lo recomiendo a los padres de familia, sino a los profesores también. Deberían incluir este programa en todas las escuelas y pronto cambiarían los resultados y la percepción que tienen los niños acerca de las matemáticas. 

Constanza ha mejorado de manera notable y el uso diario de Smartick nos está ayudando a crear un hábito de estudio que la acompañara para toda la vida. 

Se acercan las vacaciones de verano y no encuentro mejor actividad para que mi hija no pierda el ritmo escolar y repase mientras se divierte. Smartick ha preparado un especial de verano y tiene precios especiales para quiénes decidan inscribirse durante esta época. Pero si aún te quedan dudas y quieres saber cómo funciona, entonces te invito a que lo pruebes, tienes 15 días de prueba totalmente gratis. ¡Después de ello estarás enamorado! 



La educación es la mejor inversión que podemos hacer para nuestros hijos, es la única forma de brindarles las herramientas necesarias para que el día de mañana afronten la vida de la mejor manera posible.

Encuentra todo lo que desees saber sobre Smatick aquí  y compártenos tu opinión.

20 jun. 2017

Colecho en casa y la cunita ideal para ello.

Desde que nació mi primer hija, fui fan del colecho, pues me sentía más segura de tener a mi bebé en brazos junto a mi, que teniéndola en la cuna, aunque esta estuviera a un costado de mi cama. Recuerdo que me daba una especie de paranoya, que cuando la ponía en su cuna e intentaba dormir en mi cama, a los cinco minutos despertaba sobresaltada y me asomaba para corroborar que la bebé respiraba. A ese ritmo era imposible descansar así que terminaba por pasar a la bebé a mi lado, y las dos dormíamos más plácidamente. Con el paso del tiempo me dediqué a leer sobre el colecho y descubrí que aparte de descansar mejor, el colecho traía muchas más ventajas para mi hija.

A diez años repetimos la fórmula.

Isabel llegó tan adelantada que ni siquiera habíamos comprado lo necesario para su llegada, ni ropa, ni biberones ¡ni cuna! Dormirla con nosotros era la única opción. Las primeras dos noches no pudimos descansar,  ya saben, bebé recién llegado y todos los miedos del mundo. Mi esposo temía que por el cansancio pudiéramos asfixiar a la bebé o lastimarla al dormir, así que recuerdo que una noche salió con mi hija mayor, con el pretexto de ir a la tienda. En realidad había venta noctura y fue en busca de la cuna para Isabel.
 
Llegó con lo que nosotros describimos la cuna ideal: Next2me de la marca Chicco. Esta es una cunita hecha para el colecho por su sistema de anclaje que permite unirla a la cama, además de que se puede usar como cuna convencional. Se ajusta a diferentes alturas y también puede inclinarse para reducir los riesgos en bebés que sufren reflujo.

A nosotros nos ha parecido una cuna muy práctica, ocupa muy poco espacio y dormimos muy a gusto teniendo a la bebé junto a nosotros sin temor de hacerle daño. Claro que ahora que está más grande, los miedos han disminuído y aveces la dormimos entre nosotros por el puro placer de dormir todos abrazados.

En conclusión, recomiendo ampliamente el colecho: se descansa mejor, favorece la lactancia materna y el bebé se siente más seguro. Si tienen miedo de lastimar al bebé, pueden optar por una cuna especial para colecho, te aseguro descansarás más y mejor.

¿Y ustedes colechan?

15 jun. 2017

Carta a mi hija y una nota para mamis primerizas

Hija:
A menudo te veo y pienso en lo rápido que transcurrieron los años, y suelo recordarte cuando eras un bebé, pero ahora esa época es solo eso: dulces recuerdos.
Entonces pienso en abrazarte aún más, besarte más, estar contigo aún más, así como un día te cargué todo lo que te debía cargar... sí, te cargué tantas veces como pude hacerlo, incluso cuando ya no eras un bebé, te cargué cuando caminábamos al kinder y me pedías que en la esquina, antes de llegar, te bajara, para que tus compañeritos no se enteraran que aún te cargaba, no querías que supieran porqué ya eras una niña grande. Te cargaba al salir de la ducha, para que no te fueras a resbalar, te cargaba para jugar, te cargaba simplemente porque me daba la gana. Y sí, decían que ya estabas grande, pero no me importaba, yo te quería cargar porque sabía que llegaría el momento en que ya no sería posible, ese momento en que casi igualarías mi estatura, y las circunstancias nos obligarían a no hacerlo más. Pero aún lo recuerdas, y me dices que lo extrañas pero que sabes que ya no es posible, y nos reímos juntas. Pero si es posible seguir jugando, seguirte abrazando, y hacerte cosquillas, porque el tiempo aún nos tiene juntas, porque aún no has crecido tanto y todavía queda algo de tu dulce infancia, y aquí estaré, aquí estaremos para seguir creciendo de tu mano.
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Querida mamita que empieza el camino de la maternidad: te aseguro que la vida pasa volando, en realidad sí lo sabes. Sé que hay días agotadores junto a tu bebé, y se que aveces solemos desear que el tiempo se vaya pronto para que el bebé ya camine, para que duerma de largo toda la noche, o para ya no cargarlo. No hace falta que lo deseemos, el tiempo hace su trabajo y camina sin detenerse. Un día te habrás dado cuenta que ya ha pasado un año, dos, tres o 10 años. Mi consejo es que disfrutes cada día junto a tu bebé, incluso en el cansancio, la desesperación o la tristeza, todos estos sentimientos son parte de la vida y nos recuerdan que estamos vivos. Disfruta cada instante, disfruta a tu bebé, ármate de paciencia y vive el presente. Abrázalo lo suficiente, bésalo lo suficiente y cárgalo todo lo que puedas, todo lo que quieras, nunca será demasiado. Y recuerda que no estás sola, hay una comunidad de madres que quieren escucharte y que quieren apoyarte.