15 jun 2017

Carta a mi hija y una nota para mamis primerizas

Hija:
A menudo te veo y pienso en lo rápido que transcurrieron los años, y suelo recordarte cuando eras un bebé, pero ahora esa época es solo eso: dulces recuerdos.
Entonces pienso en abrazarte aún más, besarte más, estar contigo aún más, así como un día te cargué todo lo que te debía cargar... sí, te cargué tantas veces como pude hacerlo, incluso cuando ya no eras un bebé, te cargué cuando caminábamos al kinder y me pedías que en la esquina, antes de llegar, te bajara, para que tus compañeritos no se enteraran que aún te cargaba, no querías que supieran porqué ya eras una niña grande. Te cargaba al salir de la ducha, para que no te fueras a resbalar, te cargaba para jugar, te cargaba simplemente porque me daba la gana. Y sí, decían que ya estabas grande, pero no me importaba, yo te quería cargar porque sabía que llegaría el momento en que ya no sería posible, ese momento en que casi igualarías mi estatura, y las circunstancias nos obligarían a no hacerlo más. Pero aún lo recuerdas, y me dices que lo extrañas pero que sabes que ya no es posible, y nos reímos juntas. Pero si es posible seguir jugando, seguirte abrazando, y hacerte cosquillas, porque el tiempo aún nos tiene juntas, porque aún no has crecido tanto y todavía queda algo de tu dulce infancia, y aquí estaré, aquí estaremos para seguir creciendo de tu mano.
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Querida mamita que empieza el camino de la maternidad: te aseguro que la vida pasa volando, en realidad sí lo sabes. Sé que hay días agotadores junto a tu bebé, y se que aveces solemos desear que el tiempo se vaya pronto para que el bebé ya camine, para que duerma de largo toda la noche, o para ya no cargarlo. No hace falta que lo deseemos, el tiempo hace su trabajo y camina sin detenerse. Un día te habrás dado cuenta que ya ha pasado un año, dos, tres o 10 años. Mi consejo es que disfrutes cada día junto a tu bebé, incluso en el cansancio, la desesperación o la tristeza, todos estos sentimientos son parte de la vida y nos recuerdan que estamos vivos. Disfruta cada instante, disfruta a tu bebé, ármate de paciencia y vive el presente. Abrázalo lo suficiente, bésalo lo suficiente y cárgalo todo lo que puedas, todo lo que quieras, nunca será demasiado. Y recuerda que no estás sola, hay una comunidad de madres que quieren escucharte y que quieren apoyarte.

14 jun 2017

Mi pre-adolescente, se acerca la pubertad.

¿Te has puesto a pensar en lo rápido que crecen tus hijos? Apenas lo notamos, pero cuando nos ponemos a mirar las fotografías, es entonces cuando caemos en cuenta de lo rápido que transcurre la vida.

Miro a Constanza, mi pequeña niña, la razón por la cual se creo este blog que contaba las aventuras de una bebita de unos cuantos meses, y ahora se encamina hacia la adolescencia. Crece a paso acelerado, y no puedo más que mirar y acompañarla amorosamente.

¡Está por cumplir 10 años! Sí, diez años. Y estamos preparando, como cada año, su cumpleaños. Pero no quiere fiestas, ya desde hace un par de años atrás dejo de emocionarle la idea del disfraz y la piñata. Este año quiere una pijamada con sus mejores amigas de la escuela.

Los cambios se hacen presentes no sólo en su cuerpo, sino en sus gustos y su comportamiento. Ya no le gustan las mismas caricaturas, de hecho se inclina más hacía las series televisivas, ya no quiere usar más vestidos y mucho menos moños. Le llaman la atención los collares y el brillo labial, las playeras estampadas y los shorts.

Pronto llegara la pubertad que es una etapa de transición entre la adolescencia y la edad adulta. Esta etapa esta llena de cambios físicos y emocionales para los chicos. Sin duda nos esperan nuevas aventuras y nuevos retos, y creo que la mejor manera de afrontarlos son estando informada. Estoy segura que con una dosis de amor y paciencia saldremos adelante de cualquier situación.

¿ya pasaron por esta situación? ¿cuál ha sido la etapa más difícil que les ha tocado vivir junto a sus hijos?

8 jun 2017

El juguete más famoso del momento: "Fidget Spinner"


En los últimos días escuché con gran frecuencia la palabra "spinner ". Yo no tenía idea de lo que era, sólo sabía que Constanza deseaba uno. 
De pronto el "spinner" se volvió súper popular y codiciado entre los escolares. Un día paseando en una plaza, encontramos uno en una tienda de accesorios diversos. Nos sorprendimos al verlo mi esposo y yo, pues es un pequeño artefacto que cabe perfectamente en la palma de una mano y que además no requiere uso de baterías, algo similar al trompo, sólo basta hacer girar este juguete para que los niños le den toda su atención.

La verdad es que aunque muchos no le encuentran gran chiste, prefiero esos juguetes a que los niños estén prendidos de otros gadget como celulares, tabletas o el ordenador, así que accedimos a comprar uno. Lo curioso fue que en la plaza no pudimos conseguirlo, la tienda que lo ofrecía ya estaba cerrada y en ningún otro lado lo tenían aún. Lo fuimos a encontrar en una papelería y un poco más económico que en la plaza. Pero de pronto este producto ya invadió los mercados, afuera de las escuelas también los venden ¿y cómo no? es la gran sensación del momento, el furor de niños y adolescentes, la última tendencia y la más popular. 

Pero si no quieres comprar uno, lo puedes fabricar tú mismo. En realidad el mecanismo es tan sencillo que no se necesitan más que "baleros" o "rodamientos" y diversos materiales: silicón, arcilla, taparroscas, etc. 
La imagen puede contener: una o varias personas, personas sentadas, teléfono e interiorLa imagen puede contener: una o varias personas, personas sentadas e interior
Mi padre que es tan creativo como Constanza, le ha fabricado su propio "spinner" y además le ha obsequiado a Constanza un paquete de baleros para que ella eche mano de su imaginación y fabrique sus propios spinners. Eso realmente me encanta, que Coni esté siempre creando. 

¿Y ustedes que opinan del controversial juguete? ¿Ya tienen uno?

6 jun 2017

¡Participa y gana con Scotch Brite! Ganar es muy fácil

Scotch Brite, la marca líder en artículos de limpieza para el hogar ha lanzado una promoción para todos los consumidores de su marca, se trata de la promoción “LIMPIA Y GANA CON SCOTCH BRITE”. 

¿De qué se trata? Participar es muy sencillo, sólo tienes que comprar $50 pesos de productos Scotch Brite y registrar tu ticket en línea y con eso ya estarás participando ¡todos los días habrá ganadores! O puedes ser uno de los ganadores para participar en TV y llevarte un premio de $100,000 pesos. La promoción ya empezó y durará hasta el 1 de julio del presente año.


Además no te pierdas la oportunidad de probar su nuevo producto: la fibra esponja ¨Extreme¨ que es hasta 15 veces más poderosa y a diferencia de las fibras metálicas, no lástima y es suave con tus manos pero dura contra el cochambre. Con esta fibra ahorras esfuerzo y tiempo y es hasta ahora la fibra más poderosa del mercado. Ya la probé y quede fascinada, la uso para quitar el cochambre de trastes y la estufa. ¿Tú ya la probaste? Cuéntanos cómo te fue y no olvides registrar tus tickets para participar en esta gran promoción.


1 jun 2017

Manualidades: miniaturas para Constanza reutilizando cajas de cerillos.

No soy muy buena jugando con Constanza, sin embargo, me gusta y disfruto de pasar tiempo con ella, y una de las maneras en la que nos gusta pasar un rato juntas es haciendo manualidades. Constanza es una niña muy creativa que siempre está buscando que inventos hacer, así que cuando tengo una nueva manualidad ella enloquece. 

Recorriendo la red me encontré con muchas maneras de reutilizar las pequeñas cajas de fósforos, así que nos inspiramos y se nos ocurrió que con ellas podíamos hacer unas camitas para adorables mini criaturas. El resultado nos encantó y ahora lleva a sus adorables miniaturas a todos lados.

Con retazos de telas sobrantes, fieltro y estambre elaboramos dos muñecas y dos tiernas monstruas. 

Las compartimos los resultados para que ustedes también pongan manos a la obra:


Cajas de cerillos.

Despegalas por el borde.

Pégalas de nuevo procurando que queden al revés, se verán mejor.
Saca los fósforos.

Con un pequeño trozo de tela decora el interior.

Decora por fuera.

Ahora puedes elaborar distintos muñecos para que habitan tu caja.



27 may 2017

Mi experiencia con la lactancia materna

No siempre amamantar es la etapa idílica que muchas madres gozan, algunas lo vivimos de manera distinta.No hay texto alternativo automático disponible.

Isabel ha llegado a los siete meses, y poquito pero sigo dando pecho. Aunque no es lo que hubiera soñado ni como lo esperaba pero lo hemos prolongado un poco más que con mi primer hija y eso ya es ganancia.

Cuando nació Constanza, mi primera hija, tenía bastante leche pero no hubo una lactancia exitosa debido a mi falta de información. Yo estaba estudiando por la tarde, desde la una y hasta las ocho de la noche estaba fuera de casa y Constanza se fue desadaptando al pecho. Cuando llegaba por la noche, era un batallar que quisiera agarrar el pecho pues lloraba, gritaba y se desesperaba y ¿cómo no? El biberón caía de a mucho y sin esfuerzo y mamar resultaba cansado. Pude haberme tirado la leche y dejarla en el biberón para no perder ese leche, pero no lo sabía y así se fue perdiendo la leche y ese contacto que sólo duró tres meses.

Con Isabel me había prometido prolongar nuestra lactancia, y vivir esa lactancia de ensueño de la que hablan muchas mamás, pero vaya que me fui a dar de bruces contra la pared y todo lo que había idealizado en ese perfecto embarazo se me salió de control, se me salió de las manos en el momento que me ingresaron de urgencias a quirófano y me dijeron que interrumpirían mi embarazo de 28 semanas.

Una vez nacida Isabel, como es natural, tenía leche suficiente que se escurría a todas horas, pero llegaba el primer obstáculo: Isabel estaba internada y en ayuno, no había modo de amamantarla y mucho menos de dejarle leche porque simplemente no era tiempo de alimentarla. Internada ella e internada yo, pedí un tira leche aunque me dolía en el alma tirar esos calostros que no podían ser para mí bebé. Tenía que usar el tira leches a escondidas pues estaba contraindicado en el hospital, ¡la extracción tenía que ser manual! Nuevamente estaba desinformada, no tenía idea de cómo hacerlo manual.

Después llegó el momento en que alimentarían a Isabel. ¡Urra! Quería ir corriendo a banco de leche para dejarle mi leche que seguro le haría mucho bien además era el único vínculo que tendríamos permitido, pues no la podía cargar, oler o besar... y entonces ALTO, -''estás tomando muchos antihipertensivos, lo sentimos, no le puedes dejar leche''. Metroprolol, losartan, nifedipino formaban parte del cóctel de medicamentos que me suministraban para la presión elevada y ni con eso me estabilizaba. Que deprimida me sentía.. Toda esa leche se me iba y no podía hacer nada. 
Entonces las cosas empezaron a cambiar para bien, todo tomaba su rumbo y el sol se empezaba a asomar, comenzaban a bajarme el medicamento hasta que llegó el momento en que pude ir al banco de leche.

Con que alegría llegaba todas las mañanitas al banco de leche. Me quitaba mi blusa, me ponía mi bata, seguía un riguroso protocolo de limpieza en manos y mamas, usaba cubreboca y entonces me enseñaron a realizar la extracción manual. Apenas juntaba una onza, mi producción de leche era escasa, ya había pasado un mes del nacimiento de Isabel, y que envidia me daba ver a las mamás que llegaban inflamadas de tanta leche y se daban el lujo de llenar dos o tres frascos de leche mientras yo apenas si lograba juntar una onza. Pero no me desanimé, todos los días llegaba con gran entusiasmo pensando que a través de esa poquita leche le dejaba todo mi amor a esa bebita que no podía más que ver en la incubadora. 

Y por fin llego el día de tener a Isabel en casa. Que trabajo costo que agarra el pecho pero lo agarro aunque jamás se lleno, siempre lloraba y se quedaba con mucha hambre por lo que hubo que complementar con fórmula. Por eso digo que hemos tenido una lactancia insipida pero lactancia al fin y al cabo. 

Con poca leche, jamás volví a sentir los pechos llenos, y ya ni me gotean pero me sigo poniendo a Isabel de vez en cuando porque sé que le gusta ese contacto, aunque después de unos minutos grite y llore porque le es insuficiente.
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Mamitas que íbamos a Banco de leche humana, mamitas de  bebés prematuros.

17 may 2017

Iniciando la alimentación complementaria: esta fue mi experiencia con los alimentos naturales y los envasados.


Llegamos a los seis meses con un peso de 5,600 kilitos, y aunque dudamos que el pediatra nos daría luz verde para iniciar la alimentación complementaria, sí sucedió. No podría describir la cara de felicidad que vi reflejada en Edgar, aunque con Isabel hemos aprendido a ir paso a pasito, cada qué hay un avance nos emocionamos enormemente.

Para comenzar el pediatra nos recomendó algunas verduras como la zanahoria y el chayote y algunas frutas como el plátano, la manzana y la pera. 

Lo primero que le dimos a probar a Isabel fue el plátano y ¡le encantó! Tanto que gruñía cuando ya no le dábamos más. Lo siguiente fue la manzana y también la aceptó muy bien.

Después iniciamos con la zanahoria (aunque lo recomendable es iniciar con las verduras pues si se inicia con los sabores dulces se corre el riesgo que rechacen las verduras). Para darle la zanahoria la puse a cocer con un poco de agua, pero no tuvimos mucho éxito pues la zanahoria no quedo con una textura muy suave y la bebé la regresaba con su lengua. Después le di chayote que igual cocí en agua y después lo licué para hacerlo papilla. También lo aceptó bien.

Después me aventuré a comprar unas papillas etapa 1. Ya sé, ya sé qué hay mamitas que descalifican estos productos envasados y prefieren dar los 100% natural, pero a mí de vez en cuando sí me gusta apoyarme de estos alimentos, pues a veces andamos a las prisas o tenemos que salir y entonces estos frascos te ayudan a salvar el día. Por otro lado la textura extra suave que tienen ayudan al bebé a digerir fácilmente. Yo me emocioné comprando unas probaditas y unos jugos de primera etapa y le cayeron muy bien a la bebé.



Esta semana nos aventuramos a mezclar verduras: hoy por ejemplo le hice su primer papilla de papa, zanahoria y espinaca, éxito total.



Nuestra experiencia: a Isabel le encantan por igual los alimentos envasados o lo que mamá le prepara manual, en realidad a ella le encanta comer y comer, se come bien las verduras y muy bien las frutas. Un dato curioso: no ha disminuído la cantidad de leche que ingiere, sigue con sus ocho tomas al día. Y finalizando, me gusta prepararle sus comidas, disfruto licuarlas e ir a seleccionar las verduras y las frutas que le voy a dar pero también me encanta apoyarme de los alimentos envasados, no todos los días hay ánimos de preparar comida o a veces el tiempo nos gana y confío en las papillas que venden en el súper, me las dieron a mi, se los di a Constanza y hoy repito con Isabel.
Editada por Wendolin Vera. Con la tecnología de Blogger.