18 dic 2018

Celebra estas fiestas de una manera distinta

¿Hay por aquí alguna Grinch a la que de pronto le parezca aburrida la misma dinámica de cada año? . Si es así, entonces quizá te gusten las propuestas para pasar unas festividades diferentes.

Últimamente veo que cada vez más son las familias que deciden vacacionar en esta temporada y vivir estas fiestas de una manera distinta a la acostumbrada.

Una Navidad en la Playa

El calor, la arena y el mar no son conceptos que soliera asociar con navidad o año nuevo. Estos destinos me parecían exclusivos del verano, sin embargo hace un año decidimos cerrar el año en las hermosas playas de Acapulco. No voy a decir que los destinos turísticos están más vacíos, al menos hace un año parecía que todo el mundo se puso de acuerdo para ir para allá. Pero eso no impidió que disfrutáramos mucho la fiesta, sobre todo con el hermoso espectáculo de juegos pirotécnicos junto al mar. En la obscuridad, con el imponente e infinito mar reflejando sobre sí la lluvia de colores que había en el cielo, pude brindar y recibir feliz el año 2018.

¿Por qué repetiríamos la ocasión?
Nos olvidamos del estrés en la ciudad y el tráfico de esos días, para estar recostados en la playa. Nos olvidamos también de la locura de preparar platillos y pelar manzanas para la ensalada. Nada como llegar a un lugar, que te atiendan como rey y que únicamente te sientes a disfrutar de la noche y de la cena. Todo fue relajación.
Así que si deseas darle un giro a estos días, te invito a que pruebes ir a una playa y reserves en un restaurante junto al mar para disfrutar la cena y un buen brindis.

Un fin de año en un Pueblo Mágico
Este año quisimos repetir la experiencia de vivir el fin de año fuera de la ciudad. En casa votamos para elegir el destino: yo deseaba playa, pero mis hermanas deseaban un pueblo mágico. Fue así como gano Guanajuato. Desconozco si el clima es frío o cálido en esta temporada, pero llegaremos a un hotel con piscina, que a final del día, es lo que más disfrutan mis hijas.
Todavía no llegan esos días y ya me estoy saboreando la belleza de sus calles de Guanajuato, de Allende y de todos sus alrededores. Y de nueva cuenta, lo que más disfruto es saber que no nos tendremos que estresar por los preparativos de la cena de fin de año.

¿Y a ustedes les gusta salir durante estas temporadas? O son 100% fieles a la tradición de quedarse en casa?

12 dic 2018

Fuera las cosas de Isabel: ¡lo vendimos todo!


Conforme Constanza fue creciendo, y dejando de utilizar algunas de sus cosas, guarde afanosamente muchas de sus pertenencias, con la esperanza de que al paso de los años y con la llegada de otro bebé, todo tendría una segunda vida. Un ejemplo de ello fue la cuna que apenas uso, pues siempre durmió en mi cama (cada que intentaba dormirla en su cuna, me entraba una paranoya que no me dejaba dormir). Cuando guarde la cuna nuevamente en su bolsa, la veía como la cuna más hermosa en la faz de la tierra, y así se fue a un rincón del ropero por nueve años.

Vestidos, zapatos, cobijas, peluches y muchos juguetes aguardaron por mucho tiempo en el baúl. Y un día, por fin llegó otro bebé: Isabel. ¡Niña! Podrá usar perfectamente todo.

Muchas veces nos cuestionamos si debíamos comprar una cuna, pero yo insistía que una cuna como nueva y muy hermosa esperaba por Isabel. Así cuando desempolvamos la bolsa y armamos la cuna, nos llevamos una gran decepción. A pesar de estar guardada, el paso de los años había hecho de las suyas y la cuna lucía avejentada, con algo de humedad y hasta pasada de moda. Definitivamente no era la cuna que deseaba para mi bebé y menos después de ver tantas nuevas cosas. La regalamos y fuimos por una cuna colecho. A otras cosas si les dio uso pero no tanto como yo pensaba, pues siempre terminábamos encontrado otras cosas que me gustaban mucho más que lo que tenía guardado para Isa.

Ahora que la bebé ha crecido, también ha ido dejando muchas cosas, algunas me gustan tanto que he deseado guardarlas, pero siempre me pregunto ¿con qué afán?, si para empezar no tenemos pensado tener más hijos, y siempre necesitamos espacio como para estar almacenando artículos que terminan siendo innecesarios.

Como había cosas que apenas si se les dio uso, decidí que venderlas sería una buena idea. Había leído que mucha gente compraba todas esas cosas que los bebés iban dejando, así que me puse a tomar fotografías y a subir todo a los grupos de venta en Facebook. Evidentemente la gente no esta dispuesta a pagar ni la mitad de lo que te hayan costado tus cosas, por muy nuevas que se vean, no dejan de ser artículos de segundo uso, sin embargo creo que vale la pena, pues la mayoría de todas esas cosas terminan en la basura.

Si no sabes qué hacer con todos esos artículos que tu bebé va dejando: andadera, columpio, mecedora, cuna, ropa, zapatos, etc. Te recomiendo que dones o vendas, pero guardarlos no le veo mucho sentido. No digo que no te quedes con alguna cosa realmente simbólica, algunos zapatitos que le haya tejido alguien muy especial para ti, o esa ropita con la que salió del hospital, su primer peluche, etc, pero guardar todo sólo te hará tener un acumuladero de ropa que te resta espacio para nuevas cosas. Eso sí, lo que ya no este en buen estado, a la basura.

Yo algunas cosas las regalo, y otras las vendo. Tienes que considerar que venderlas también implica invertir tiempo en crear los anuncios, tomar las fotografías y en coordinar la entrega. Pero me ha parecido una buena alternativa para ganar espacio y algo de dinero.

¿Ustedes qué hacen con lo que sus bebés ya no usan? ¿Lo atesoran, lo regalan o lo venden?
Editada por Wendolin Vera. Con la tecnología de Blogger.