11 ene. 2018

Ni la mejor ni la peor mamá

Quítate esos prejuicios que te torturan, quita todas esas palabras descalificativas que alguna vez te han dicho los demás pues ellos no están en tus zapatos ni viven tu vida.

Quítate ese peso que llevas en la espalda al querer ser a toda costa la mamá perfecta, nunca ha existido tal mamá.

No, no lo eres, no eres la peor mamá, pero tampoco la mamá perfecta: eres una mamá real, una mamá a tu medida y a la medida de tus hijos.

Eres una mamá creada para embonar a la perfección con tus hijos, no con los de a lado.

No eres un molde igual a otras madres: tú tienes tus propias cualidades, defectos y virtudes.

Deja de torturarte por pensar que lo estás haciendo mal, mientras le pongas corazón, lo estás haciendo bien.

Deja de compararte con aquella a la que crees perfecta, ella también tiene temores y también comete errores.  Ella también se cuestiona si lo estará haciendo bien. Ella también pasa noches en vela bajo la luz de la luna con sentimientos de culpa.

No hay peores o mejores madres, hay madres a la medida de sus hijos.

Porque la maternidad es un camino largo y a veces cansado, pero al mismo tiempo el más dulce y bello camino que transita una mujer. Te invito a que empieces a disfrutar más y sufrir menos. Maternar en compañía de otras es más sencillo, así que toma mi mano y caminemos juntas.