20 mar 2019

Señales de que tu hijo está listo para iniciar la alimentación complementaria (ablactación)

Además de haber cumplido seis meses de edad, un bebé debe cumplir con ciertas características en su desarrollo, que indican que ya esta listo para integrarse poco a poco a la dieta familiar. Es de suma importancia consultar con el pediatra y estar bien asesorados para elegir el momento idóneo. 

Seguro alguna vez te has preguntado cuándo es el momento adecuado para integrar al bebé a la dieta familiar. Los expertos recomiendan que esto debe suceder una vez que el bebé ha cumplido seis meses. Sin embargo, cada bebé se desarrolla a su propio ritmo, y hay bebés que aunque hayan cumplido esta edad, aún no están listos para iniciar la alimentación complementaria. En estos casos será mejor tener paciencia y esperar un poco más.

Algunas características que indican que tu #bebé está listo para poder ingerir otros alimentos a parte de la leche materna son:

Mantiene la cabeza erguida.

Se sostiene sentado por sí solo, puede sentarse sin ayuda y cuando lo sientas en su silla periquera, se mantiene en equilibrio.  

Ha perdido el reflejo de extrusión, es decir, ha dejado de empujar con su lengua los alimentos que llegan a su boquita.

Muestra interés por la comida, quiere llevarse los alimentos a la boca y parece antojado cuando observa comer a los demás.

Isabel fue una bebé prematura, y cuando llegó a los seies meses, todavía no había cumplido con muchas de estas características. El pediatra indico iniciar la alimentación complementaria sin embargo, no fue sencillo, Isa sacaba las papillas con su lengua (reflejo de extrusión) y además le causaban asco los alimentos. Hubo que tener paciencia y esperar a que ella poco a poco, fuera mostrando apetito e interés por otras cosas que no fueran leche materna. 

Si has notado que tu bebé ya cumple con todas estás características, coméntalo con tu pediatra, si aún no cumple con ellas, no pasa nada, es solo cuestión de tiempo. Si te ha servido esta entrada, no dudes en compartirla con otras mamás y comentarnos, nos gusta leerte. 

13 mar 2019

Alimentos que jamás debes darle a tu bebé

Es importante iniciar recordando que un bebé no debe probar alimento alguno antes de los seis meses, ¡ninguno! Hasta los seis meses, el bebé debe recibir lactancia materna exclusiva.


Una vez cumplidos los seis meses, deberás consultar con el pediatra si ya es posible iniciar la alimentación complementaria, pues además de tener seis meses de edad, el bebé deberá cumplir con otras características que indiquen que ya esta listo para comenzar a integrarse a la dieta familiar.

Sabemos que justo al iniciar esa etapa, surgen muchas dudas sobre qué alimentos pueden consumir los bebés. Es importante cuidar la alimentación del pequeño y saber que existen ciertos alimentos que, aunque para un adulto pueden ser inofensivos, para un bebé pueden ser tóxicos, causarle alergias o simplemente no ser recomendables.

A continuación te proporciono una lista de aquellos alimentos que no debes dar al menos durante su primer año de vida a tu pequeño.

Sal. El hígado del pequeño no esta aún maduro, por lo que se aconseja no poner sal en los alimentos del bebé, esto también le va a permitir acostumbrarse al sabor real de la comida. 
Miel. Aunque la miel es un producto natural que aporta múltiples beneficios, en los pequeños es la causante del botulismo, envenenamiento que puede llegar a ser mortal.
Leche de vaca. Introducirla antes del año de edad puede causar diversos problemas como alergias (alergia a la proteína de leche de vaca APLV) e intolerancia a la lactosa. 
Frutos secos. Los especialistas recomiendan no darlos hasta después de los tres años de edad, y en pequeños pedazos, pues pueden provocar atragantamiento. 
Algunos pescados y mariscos. Algunos pescados poseen un elevado contenido de mercurio, como el atún rojo, por ello se recomienda no darle al niño hasta que tenga tres años de edad. Los mariscos son principales causantes de alergias, por lo que será mejor postergar su consumo hasta los tres años de edad.
Huevo y frutos rojos. Una de las indicaciones que recibí del pediatra mientras Constanza fue bebé, fue no darle huevo, ni fresa ni frutos rojos hasta después del año y medio, para evitar futuras alergias. Funcionó, once años después Constanza no padece alergias a ningún alimento.
Espero que esta liste te ayude para saber que alimentos es mejor evitar. Es importante consultar cualquier duda con tu pediatra y si es posible, pídele que te ayude a elegir un menú semanal de alimentación para tu pequeño.

11 mar 2019

10 nombres originales de niña, todos de origen maya

Sabemos la emoción que supone la espera de un bebé, y lo entusiasmada que una mamá se siente cuando se trata de buscar el nombre que ha de acompañar por siempre a su hija. 


El elegir un nombre para nuestros hijos muchas veces se vuelve una tarea complicada a la que los padres le invertimos mucho tiempo. Deseamos un nombre que tenga un significado bonito, que suene bien y que además sea original. Todos estos atributos los reúnen los nombres de origen maya, por eso me gustan tanto. Para que te inspires, te voy a compartir algunos de mis nombres favoritos.

Zamná. Dios del conocimiento.

Naab.Diosa del agua.

Aquetzali. Agua cristalina o agua preciosa.

Atziri. Maíz.

Xelhá. Donde nacen las aguas.

Yunuen. Media luna.

Itzamara. Diosa de las estrellas.

Xareni. Princesa del bosque.

Ixchel. Diosa maya lunar.

Nicte. Flor.

Estos son sólo algunos de los muchos nombres mayas que hay y que poseen un gran significado. Esperamos que te hayan servido de inspiración. Si has elegido uno para tu bebé, no dejes de comentar.

7 mar 2019

Los disfraces más tiernos, para que tu bebé sea el rey de la primavera.

Ha llegado uno de mis meses predilectos del año. El mes que conmemora a la mujer, le da la bienvenida a la primavera y en el que celebramos nuestro aniversario de bodas. El calor ya se siente, se acerca la pascua y no puedo dejar de pensar en los festivales de primavera que hacen en las escuelas, en todos esos pequeños luciendo tan adorables pues es el momento ideal para disfrazarlos. 

Yo sí soy fan de los disfraces, me encantan. Cualquier pretexto es bueno para disfrazar a los pequeños de casa. Jamás se verán tan tiernos.

Y para inspirarnos un poco hemos hecho una recopilación de la red de los disfraces más lindos y tiernos para disfrazar a tu bebé. ¿Cuál se tu predilecto? ¿Disfrazaras a tu bebé?

Las flores son clásicas de la primavera así que no pueden faltar.




Una abejita o una linda catarina son clásicos.


Mi pequeña Coni fue una linda abeja.

Un tierno pollito roba suspiros.

El rey de la selva robará suspiros por doquier.


¿Verdad que este puerquito es adorable? Para comerlo a besos.

Un tierno conejito ideal para celebrar las pascuas.
Y por supuesto mi disfraz predilecto: el osito Winnie the Pooh que ha sido utilizado por mis dos hijas.

 Y se me olvidaba, Unicornio. ¿Por qué no?

5 mar 2019

Yo sí quiero ser la amiga de mis hijas

No, no me gustan estas frases que he leído mucho por la red y que son el lema de muchos padres de familia desde hace muchas generaciones:

 -Yo no soy amiga de mis hijos. 
-A mi no me interesa ser la amiga de mis hijos, soy su madre.

Siempre con la creencia, bien fundamentada, de que nuestro deber como padres es el de ser guías, ser educadores, criar y hacer personas de bien. Hasta aquí, concuerdo totalmente. Pero tenemos la creencia que debemos caerles mal a nuestros hijos, y ser autoritarios para saber que estamos haciendo bien nuestro trabajo. 

Yo sí quiero ser la amiga de mi hija.

Recuerdo bien cuando entre a la adolescencia. Quería salir, ir a fiestas, tomar, no estudiar, "perseguir mis sueños" que en ese entonces era vivir la vida a mi manera aunque no tenía ni la más mínima idea de cómo vivirla, y comencé a creer que todo lo que hacían mis padres era sólo por fastidiarme, porque no tenían confianza en mí y hasta llegue a creer que seguramente no me querían. ¡Pobres de mis padres! Quienes me conocieron en ese entonces, reconocerán que realmente era rebelde. La relación con ellos se torno difícil, por supuesto que no eran mis amigos, pero sino lo eran, entonces para mí eran los enemigos, de quiénes debía huir y alejarme a toda costa. Empecé a rodearme de "amigos" que eran precisamente todo lo contrario a mis padres, que me solapaban, me "entendían", me apoyaban, no me juzgaban y que por supuesto, estaban tan mal como yo. El resultado, un embarazo adolescente y una sensación de vacío que muchas veces me invadió pues me sentía la hija más incomprendida del planeta. 

Con este pequeño relato no quiero decir que debemos solapar, permitir y consentir para tener a los hijos contentos, definitivamente no. Lo que quiero dar a entender, es que debemos ser lo suficientemente hábiles para realizar nuestro papel de padres, sin declararles la guerra abiertamente, porque si lanzamos constantemente el mensaje de que no somos sus amigos, creo yo que haremos que creen un concepto de amistad equivocado. Un amigo no es aquel que te solapa y te deja cometer errores o actuar mal con tal de verte contento, un amigo debería tener algo en común con nuestros padres: querer solamente nuestro bien. Un amigo verdadero también tendrá sus limites, será siempre honesto y cuando vea que algo estás haciendo mal, seguramente te lo dirá.

Yo quiero forjar en mi hija un concepto real de amistad. Yo sí quiero ser su amiga, aunque aveces ella no querrá serlo, o dudara que yo lo soy.

Jamás le digo que no soy su "amiguita". No, le digo que los límites, los regaños y demás son por que la quiero y jamás en la vida va a encontrar cariño tan desinteresado como el que una madre le tiene a sus  hijos, busco cambiar la estrategia, busco poner límites, reglas y guiarla sin tener que pelear constantemente con ella, sin hacerla sentir que somos las peores enemigas.

Estará funcionando mi estrategia? No lo sé, con los hijos no hay nada escrito, no son pasteles que se horneen de acuerdo a recetas infalibles, son humanos con inquietudes, dudas y sus propias revoluciones emocionales. No quiero que sea perfecta, sólo quiero que sea una niña de bien y un humano feliz.

Pero más allá de todo, Yo sí quiero ser su amiga de mis hijas, quiero que se acerquen a mí cuando tengan un problema, que me tengan la confianza de contarme sus inquietudes y sus problemas, que sepan que mamá las acompaña y las guía incondicionalmente, y sobre todo, quiero que cuando vayan por la vida eligiendo amistades, no crean que las amistades son quienes solapan, quienes te permiten ser grosero o quienes te traten mal, quienes te metan en problemas, quienes no sean honestos o quienes no tengan y no pongan límites, quiero que siempre se rodeen de personas que busquen su bienestar, que sumen y no que resten. Y quiere que a mi siempre me consideren su amiga.


27 feb 2019

Ordenando al estilo KonMari


No podía ser más atinado el estreno de esta serie que a principios de año, justo cuando todo el mundo tiene el entusiasmo a flor de piel, todo el mundo quiere ser mejor e iniciar con nuevos propósitos para mejorar su vida.

De pronto por redes sociales se hizo popular el hashtag #KonMarie y yo quería averiguar de qué se trataba. Claro que ya me había dado una idea: todo el mundo limpiando, desechando lo que ya no usaban y organizando espacios. 

Me entusiasmo mucho la idea de una serie que estuviera hablando de la importancia del orden y la limpieza. Y aunque no he visto más que un capítulo de la aclamada serie, ya me he visto contagiada por las inmensas ganas de ordenar.

No siempre fui la mujer más ordenada, pero ya desde hace años atrás descubrí que la acumulación excesiva de cosas y el desorden me generaba mucho estrés. Observe que el desorden provocaba que fuera impuntual siempre, primero porque tenía dificultades para encontrar mis objetos de uso personal y perdía tiempo en buscarlos y segundo, porque antes de salir de casa me entraba un poco de ansiedad y comenzaba a ordenar todo lo que podía, lo que traía como consecuencia que saliera tarde hacía mis compromisos. Hoy creo que me he colocado en un punto medio, no soy la mujer más ordenada del mundo pero hace tiempo que mi recámara dejo de parecer un campo de batalla (bueno, aveces gracias a Isabel, sí que lo parece).

Desechando poco a poco

Nunca he sido una mujer que acumule y acumule ropa u objetos personales. Haberme convertido en mamá joven hizo que mi prioridad al momento de comprar ropa, fuera siempre Constanza, y ahora también Isabel. Así que se puede decir que mi ropero es algo básico. Sin embargo, siempre hay ropa que comienza a deteriorarse y cuando menos vemos, no la usamos y termina arrumbada. Procuro por eso darle una revisada periódica al closet y sacar todo lo que realmente no usamos.

Lo mismo pasa con los juguetes. Cuando menos nos damos cuenta, entre lo que reciben en día de reyes, día del niño, cumpleaños y demás, se han acumulado. Quizá eso sí me cuesta un poco más de trabajo desecharlos, pues me encariño con todos. Pero al final, terminamos juntando juguetes para donarlos.

Organizando por partes vs Todo de un tirón

#MarieKondo recomienda ordenar todo de un tirón, pero para mí, cuando se trata de ordenar y organizar, me gusta ir por partes, de lo contrario me resulta una labor muy cansada y corro el riesgo de dejarlo todo a medias. Así un día empiezo por el ropero, para la siguiente semana voy con la cocina, luego con los escritorios y así con todos los espacios que van requiriendo organización y limpieza.

Utilidad vs Felicidad

Este es otro punto que considero no aplica para los mexicanos, Marie Kondo sugiere que conservemos los objetos que nos traen felicidad, pero los mexicanos solemos darle valor sentimental a casi todo. Cuando voy a deshacerme de mis pertenencias, procuro hacer de lado el valor sentimental que cada objeto tiene para mi, pues de lo contrario, y puedo asegurar que así pasa para la mayoría, terminaría quedándome con todo. Así que prefiero ser objetiva y cuestionar si en realidad el objeto todavía es de utilidad en mi vida o solo resta espacio.

Método para doblar la ropa: lo mejor de la serie ¡A ordenar con Marie Kondo!

Si hay algo que realmente me fascinó al ver el primer capítulo de esta serie, fue el doblado de la ropa. Inmediatamente abrí mis cajones, saque toda la ropa y comencé a doblar según enseña Marie. Fue sorprendente. Siempre tuve dificultades para que la ropa me cupiera en lo que consideraba cajones demasiado pequeños. La misma cantidad de ropa, doblada de esta manera, ocupa una cantidad menor de espacio, y ahora los cajones que un día me parecieron pequeños, me resultan grandes. Además, esta manera de doblar permite tener a la vista cada opción en nuestro cajón, lo que evita que terminemos revolviendo todo en busca de alguna prenda.

Definitivamente cada país tiene diferentes costumbres y diversas culturas, quizá no todo lo que propone Marie Kondo podemos aplicarlo, sin embargo, siempre he sido de la idea de que de cada cosa debemos extraer lo que nos sirva para mejorar nuestras vidas, y de esta serie podremos aprender mucho y mejorar nuestro estilo de vida.





Aquí fotos de mis cajones:


 En verdad  me hubiera gustado hacer un antes y un después de este cajón dónde nada nunca me cabía.



¿Ustedes tienen un método especial para ordenar?

20 feb 2019

Ni muy muy, ni tan tan

Sé que criar y cuidar de los hijos, es una tarea muy complicada y que a veces nos surgen muchas dudas. Si alguna ves te has sentido entre la espada y la pared, entre los consejos del pediatra y los de tu abuelita, la suegra o alguna conocida, leer esto te podría ayudar.  

Siempre fui enemiga de los remedios naturales, y nunca creí en esos remedios milagrosos de los que hablan las abuelas, como reventar las anginas, curar de empacho o desflemar. Me daba mucha risa cuando alguien me sugería ir con alguna curandera, no me reía abiertamente, eso sería grosero, pero me preguntaba cómo con tantos avances tecnológicos la gente podía seguir creyendo en muchas de esas cosas. 

Y sin embargo, hace poco, mi abuela vino a ver a mi hija, para "curarla" con uno de sus menjurjes y me dio un remedio casero para bajarle la fiebre a Isabel, que francamente me quedé atónita cuando comprobé que había funcionado.

Quiénes me leen frecuentemente o me siguen por las redes, sabrán que terminamos e iniciamos el año muy mal en cuestión salud, al grado de que Isabel estuvo internada por neumonía. La enfermedad parecía no terminar aún después de que la dieron de alta. La tos volvía y lo peor, los días con fiebre muy alta. Y ni hablar del dinero que gastamos en consultas, medicamento y el hospital, porque eso sí, la niña siempre estuvo atendida por un pediatra. Cuando parecía que todo iba bien la tos regresaba.

Ya nos habían dado bastantes consejos de pomadas que ponerle, de como arroparla, de que no debíamos sacarla pues después de la neumonía quedaban "sentidos", pero nosotros siempre nos hemos apegado a lo que digan los pediatras. Ignoramos eso de taparla mucho porque el pediatra dijo que arroparla tanto era dañino, sudaba y eso hacía que el aire le cayera mal, ignoramos eso de untarle pomadas porque luego sale contraproducente y hasta ignoramos eso de exagerar con los cuidados porque el doctor decía que la niña ya estaba curada, ah también ignoramos cuando nos sugirieron vitaminarla porque el pediatra dijo que por el momento no era necesario.

Pero cuando Isabel volvió a enfermar y además nos cobraron la consulta, que yo creo debió contar como revisión porque la niña nunca estuvo al cien, empecé a darme cuenta que ni el pediatra es Dios, y que aveces es bueno buscar otras alternativas. Era la tercera o cuarta vez que Isabel se enfermaba en menos de un mes, que tenía fiebre (38.9) y la tos no le cedía. Paracetamol, neumelubrina, motrín y febrax, parecían no tener efecto, y los baños y los trapos bajaban la fiebre momentaneamente pero al poco tiempo volvía a subir. Pensé que en cualquier momento llegarían las convulsiones y comenzaba a sentirme impotente. 

Una mañana salí a trabajar, mi mamá se quedó cuidando de Isa y cuando regresé ahí estaba mi abuela. -Vine a curar a tu niña, y no me lo vas a creer pero hasta la fiebre le bajo. 

Me explico que con un tomate le había limpiado las anginas y que la niña había vomitado mucha flema. Además me explicó que le puso manzanilla en el pecho y que no debía bañarla ni sacarla al menos en 24 horas. Y me dijo que si la fiebre regresaba, le pusiera una bolita de algodón con alcohol en el ombligo, pues de momento no podía darle baños. Llegó la noche y como siempre, la fiebre comenzaba a hacer su aparición. Rápidamente le puse la dichosa bola de algodón en el ombligo por unos cinco minutos, cuando le tome de nuevo la temperatura, la niña estaba en su temperatura normal, y yo francamente me sentí aliviada. Esa noche la pasamos sin fiebre. Lo creeran o no, quizá coincidencia después de tanto medicamento, pero la niña mejoro y al parecer, hemos dejado atrás la enfermedad. Al mismo tiempo, decidí darle vitaminas a Isabel por un tiempo, en lo que se fortalece su sistema inmunológico porque no hay nada más feo que pasar los días en el doctor, y encerrados porque hasta el más mínimo aire le hacía daño a la bebé.

OJO. Con esto no estoy diciendo que hay que ignorar a los pediatras y que las abuelas tienen toda la razón. Con esto quiero decir, que los pediatras también comenten errores. Y que a veces, pareciera que tanto medicamento ya ni hace efecto en los niños. Por lo tanto, he llegado a las siguientes conclusiones:

  • Busca diversas opiniones. Sí, hay veces que un pediatra no da con la solución, por inexperiencia o por falta de conocimientos así que es bueno consultar con otros doctores.
  • Usa tu sentido común. Lo repito, los pediatras también cometen errores, así que escucha tu lógica, cuando sientas que algo no esta bien, cree en ese sexto sentido que tienes. 
  • Antes de hacer caso de los consejos del vecino, investiga primero, pues hay remedios caseros que suelen ser tóxicos y muy peligrosos para los niños. 
  • Puedes tomar algunos consejos inofensivos para los niños: como no sacarla determinado tiempo de casa, arroparla con una franela, cubrirle siempre el pecho. Ese tipo de consejos que sabes que jamás pondrán en riesgo la salud de tu hijo, sobre todo esos que no tienen nada que ver con ingerir sustancias no aptas para los más pequeños. 
  • Trata de formarte un criterio propio. No es bueno seguir a ciegas los consejos de la abuela, ni tampoco seguir a ciegas los consejos del pediatra, no todos son "profesionales", descubrirás que como en todo, hay muchos médicos desactualizados o muy mal informados.


Así soy yo, ni muy muy, ni tan tan. Todo con medida, tratando siempre de buscar el equilibrio.
Editada por Wendolin Vera. Con la tecnología de Blogger.