21 ene 2019

Vínculo entre hermanas


Una de las cosas que más me preocupaba mientras estuve embarazada, era la relación que habría entre mis hijas. 10 años parecían demasiado para verlas conectar, pero como bien lo dicen, para el amor no hay edad y creo que eso también incluye al amor entre hermanos.

Disfruto mucho verlas reír, darse un abrazo y aunque sean muchos los años que se llevan, también las he visto jugar. Puedo ver en ambas una mirada de amor que me llena profundamente.

Si me preguntan si hay una formula mágica, no la hay, pero creo que sí hay algunos puntos que los padres debiéramos considerar, para fortalecer este vínculo entre hermanos y no deteriorarlo.

Evita las rivalidad. A veces, los padres somos los principales responsables de que los hijos tengan rivalidades, en muchas ocasiones nuestros actos pueden ocasionar recelo entre hermanos. Por ello:

No compares. Descubrirás que cada hijo es único. Los hermanos pueden ser polos opuestos, aprende a ver las virtudes de cada uno y a respetar sus diferencias.

Se equitativo. Los padres tienden mucho a caer en conductas de predilección hacía determinado hijo. Esto puede causar grandes daños en la autoestima de quien no se siente el "consentido" de casa. Trata de equilibrar la balanza, estoy segura de que quieres a tus hijos por igual, sólo que aveces no sabemos demostrarlo.

Dale su espacio a cada uno. Sí, aveces nuestros hijos quieren pasar un tiempo a solas con nosotros. Puedes aprovechar cuando alguno de tus hijos tenga un cumpleaños, para invitar al otro a tomar un helado o ir al parque o ver su película favorita juntos. No dejes de dedicarle un día en especial a cada uno, no importa si no puedes hacerlo cada semana o cada mes, con pocas veces te lo agradecerán mucho.

En mi caso, involucrar a la mayor en muchos momentos importantes de su hermana pequeña, me ha ayudado. Propicio que pasen tiempo juntas y cuando les compramos algo, procuramos que sea por igual, a menos que sea un cumpleaños. 

¿tú que haces para fortalecer el vínculo entre tus hijos?

18 ene 2019

Como agua para Chocolate

Hacía tiempo que no me deboraba un libro tan plácidamente como lo hice con éste. Masomenos tres días me bastaron para leer de principio a fin esta historia de amor escrita por Laura Esquivel. Debo decirlo, soy fan de las novelas cursis que tratan de algún romance imposible, por ello no es extraño que entre mis libros favoritos estén "Toda una vida" de Martha Cerda, o "Las travesuras de la niña mala" de Mario Vargas Llosa.

Eso sí, en las madrugadas mientras estaba atenta, odiando a Mamá Elena, y padeciendo las desventuras de Tita, me comenzaba a sonar la tripa, me daba hambre al imaginar los olores de todas las recetas que acompañan esta historia de amor.

He pensado que sería bueno reseñar cada libro que leo, o al menos dejar plasmado mi punto de vista, pues luego resulta que al pasar de los años, se va olvidando de qué trata cada libro, sobre todo si este no logra posicionarse en uno de nuestros favoritos, es fácil perder de vista algunos detalles. 

Sino lo han leído les diré de que va el libro.

Tita es la menor de tres hermanas. Por esta razón tiene negado el amor, pues según su madre, es el deber de la menor cuidar de ella hasta el día de su muerte, y para poder cumplir con dicha obligación, tiene prohibido casarse y tener hijos. La noticia le ha llegado a Tita demasiado tarde, pues se ha enamorado y además, junto a su novio, tenían planes ya de casarse. El día en que van a pedir la mano de Tita, la madre la niega pero a cambio ofrece la mano de la mayor de sus hijas. Para sorpresa de Tita, su novio ha aceptado la mano de su hermana, y desde ese día comenzará un tortuoso y largo sufrimiento para ella, al tener que ayudar en los preparativos de dicha boda y presenciar ese momento. Tita jamás dejo de amar a su novio, y sufrió bastante por este amor prohibido. Después de pasados los años, ella se vuelve a reunir con su gran amor, sin importarle lo que la gente dirá y sin importarle tampoco lo que su hermana pudiera sentir, después de todo a su hermana tampoco le habían importado mucho sus sentimientos. 

Esto es a grandes rasgos, lo que pasa en esta novela. Claro que hubieron muchos otros acontecimientos que me tuvieron presa de la historia día y noche.

Me clave tanto en la historia, que si Tita existiera, le hubiera ido a decir que no perdonara jamás a Pedro, su novio, quién desde mi punto de vista fue débil y cobarde y busco siempre las salidas fáciles sin importar lo mucho que podía lastimar a Tita. Pero así son las historias de amor y dicen que en esto del amor no se manda. Tita jamás pudo amar a otro hombre pese a que tuvo otra oportunidad para rehacer su vida y empezar de nuevo.

La historia me pareció más buena que un capítulo de La rosa de Guadalupe y más intensa que cualquier novela de Televisa. Ahora estoy leyendo el libro "El diario de Tita" que es una continuación de esta historia. Ya les platicaré qué me ha parecido.

¿Ustedes han leído esta historia? ¿Vieron la película?

Si quieren comprarlo, pueden hacerlo mediante amazon, aquí les dejo el enlace:

Libro: Como agua para chocolate
Autor: Laura Esquivel
Editada por Wendolin Vera. Con la tecnología de Blogger.