30 de junio de 2016

El vínculo mamá-hijo/a y el mito sobre la influencia de un parto natural en el.

A menudo leo muchas opiniones sobre las bondades del parto natural, menos veces sobre las ventajas de la cesárea. Opiniones a favor y en contra pululan la red pero es de saberse que cada quien habla de acuerdo a como le fue en la feria.

A veces leo que una cesárea disminuye el gran esfuerzo al que se ven sometidos madre e hijo durante la labor de parto, otras veces he leído sobre la maravillosa e idealizada experiencia del parto natural.

¿Pero no será que estamos enfocando demasiada atención en un sólo aspecto de la maternidad y opacando otros aspectos de igual importancia? ¿No será que estamos dejando primar idealizaciones sobre otros aspectos de igual o mayor relevancia en la crianza de nuestros hijos? Hablando más concretamente me refiero a que nos estamos preocupando demasiado en la cantidad de cesáreas que a diario se practican, sin enfocarnos en lo que viene después. Si es cierto que el nacimiento es un momento determinante en la vida de nuestros hijos, tanto para la madre como para el bebé, pero esto no influye en la fortaleza del vínculo que creamos con nuestro hijo, si fuera así qué sucede con los niños que viven en hogares adoptivos? no tienen un fuerte vínculo con su mamá adoptante? el vínculo se fortalece día con día y de nosotros depende fortalecerlo o debilitarlo. Más que preocuparnos en el número de cesáreas que se practican al año, deberíamos de estar preocupadas en fomentar el vínculo con nuestros hijos, aún después de su etapa de bebés.

Muchos años viví frustrada por haber tenido a mi hija por cesárea, y me enfadaba leer a quienes presumían de un gran vínculo especial con sus hijos al haberlos parido naturalmente. Sin embargo empece a analizar mi entorno, y oh vaya descubrimiento, conocí madres que parieron naturalmente y que a los dos años, separadas de su pareja, decidieron abandonar a sus hijos, dejarlos crecer lejos de ellas. También he visto madres violentas, madres que golpean o madres que por flojera no dan pecho... ¿Qué clase de vínculo es ese? Y todo esto no está determinado por si tuvieron un parto natural o una cesárea. Esto tiene que ver con factores de educación, de madurez, de la infancia que las madres vivieron. En fin, deberíamos enfocarnos en propagar información que ayude a fortalecer el vínculo entre madre e hijo en lugar de condenar una circunstancia y otra.

Que les puedo decir, yo creo que la relación entre mi hija y yo es hermosa. Todos los días nos abrazamos, nos miramos, nos reímos, y nos repetimos lo mucho que nos amamos. Tengo una niña comprensiva que cuida de mamá cuando esta enferma, o que cuando me ve dormir prefiere no despertarme. Qué puedo decir si es mi hija, pero siendo muy objetiva tenemos un vínculo muy fuerte, y no es casualidad, lo fortalezco día a día con besos, cosquillas, un cuento, abrazos, paciencia, con tiempo y amor.

En conclusión, el vínculo entre una madre y su hijo no esta determinado por el tipo de parto que tuvieron, el vínculo es un lazo afectivo que se alimenta día con día y con hechos más que con palabras.

24 de junio de 2016

¡Mamá graduada!

Entre tantas cosas tristes, había olvidado contarles que a finales del año pasado, al fin concluí mis estudios universitarios. Ahora ya no soy más una estudiante, soy una egresada.

Después de 5 años de haber iniciado una de las  aventuras más maravillosas de mi vida, llegamos a la meta y cerramos un capítulo más.

No tengo palabras para describir la enorme satisfacción que siento, la gran felicidad, el goce que me envuelve por haber podido concluir esta etapa. Fue quizá, la intermitencia con la que transite este camino o el sentir tantas veces que ya no volvería a mi amada universidad, lo que hoy me hace valorar de sobremanera éste logro. Pero sé que mi esfuerzo fue tan solo una tercera parte  de lo que hizo posible vivir este sueño, por eso estoy inmensamente agradecida con mis padres, quienes me dieron todo el apoyo económico y moral en esta etapa, quienes cuidaron de Constanza mientras yo asistía a clases, quienes creyeron que valía la pena darme una oportunidad, con Constanza, quien soporto grandes ausencias de mamá, quien aprendió a realizar sus deberes y tareas por sí sola, quien se inventó juegos para entretenerse y no echar de menos tanto a mamá, a Edgar, que muchas noches se quedo dormido junto a mi Coni, esperando a que yo terminara mis trabajos y tareas, quien se levantaba más temprano de lo habitual para llevarme hasta la escuela, a mis hermanas que mucho molestaron para que no dejara inconclusa mi carrera. Agradezco también a mis primas y a mis tíos, a mi abuela y a todos quienes me rodean y que me convencieron de que terminar valía la pena, no hay como agradecerles el apoyo y tan sabios consejos. Finalmente agradezco a mis profesores, esos que desde el kinder me dieron las bases, a la maestra que me enseñó a leer, a esos que me sembraron la semilla del conocimiento, a esos que me acompañaron en mis años universitarios, que dejaron el alma en cada clase, que con pasión transmitían lo que sabían, esos que no sólo me enseñaron lecciones académicas, sino lecciones de vida, que nos mostraron su lado más humano dejando una profunda huella en mi corazón, a todos ellos los llevaré siempre en mi alma.

Éste logró también es para mi viejito que me cuidan desde el cielo, sé que Rubén estaría contento.

Y finalmente te agradezco a ti, que me lees siempre, que estás al otro lado del ordenador, soportando mis ausencias, de quien he aprendido mucho. Este logro es nuestro.

Ahora sí me puedes llamar Comunicóloga.

Soy egreseda de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación. 
¿Y qué sigue? Trabajar duro para obtener mi título.

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